La llegada del papa León XIV a Luján está generando gran expectativa y atraerá a miles de creyentes y turistas. En este contexto, encontrar alojamiento se ha convertido en uno de los principales retos para quienes desean acudir a la ciudad. Con un nivel de ocupación hotelera que supera el 90%, reportado por la Municipalidad a Clarín, la oferta disponible es reducida y los costos varían considerablemente según el tipo de alojamiento, número de huéspedes y, particularmente, la proximidad a la Basílica.
Planificación del hospedaje para el gran evento
Ante el enorme interés por el acontecimiento, algunos viajeros optan por buscar hospedaje no solo para el día de la misa, sino también para pernoctar la noche anterior y la siguiente. Esta táctica les brinda mayor flexibilidad para organizar el viaje y evitar depender de la disponibilidad de habitaciones durante el día central de la visita papal.
Precios y tipos de alojamiento en plataformas en línea
Para tener una idea de los costos, Clarín llevó a cabo un análisis de los valores publicados en las plataformas Airbnb y Booking, considerando una estadía de dos noches para dos adultos. La revisión incluyó tanto habitaciones privadas como alojamientos completos.
En Airbnb, las habitaciones privadas oscilan entre $183.600 y $16.830.000. Por otro lado, los alojamientos completos parten de $183.600 y pueden alcanzar hasta $37.674.720.
En Booking, la comparación también revela una amplia variabilidad. Las habitaciones más asequibles para dos adultos por dos noches empiezan en $234.000, mientras que las más costosas llegan a $21.234.399. En cuanto a los alojamientos completos, los precios comienzan en $364.000 y pueden alcanzar los $48.535.770.
Factores como la cercanía al templo influyen notablemente en los precios. En Airbnb, la habitación más costosa está a solo 110 metros de la Basílica e incluye desayuno. En contraste, la opción más barata se encuentra a unas 20 cuadras del templo y a nueve del centro de Luján. Entre los alojamientos completos, una de las alternativas más caras se sitúa a unos siete minutos de la Basílica.
Registro municipal: una solución para la oferta que se agota
Frente a la alta demanda esperada para los días de la visita papal, el municipio de Luján dispuso un registro para que propietarios, clubes de barrio y sociedades de fomento puedan ofrecer sus espacios como alojamiento. Los interesados pueden visitar servicios.lujan.gob.ar, un recurso que se actualiza constantemente. Al cierre de esta nota, el sitio contaba con 634 anuncios en diferentes categorías: cabañas, pensiones, lotes, campings y casas y habitaciones privadas, siendo esta última la que más avisos tenía. No se encontraron opciones registradas en la categoría de estacionamientos.
El objetivo es facilitar el enlace entre quienes ofrecen alojamiento y quienes lo necesitan. La información publicada en la plataforma es revisada para garantizar la veracidad. Aunque la página aclara que no gestiona reservas ni pagos, las autoridades municipales verifican la documentación para validar las direcciones reales.
Fuera de las plataformas oficiales, redes sociales como Facebook se han convertido en un recurso alternativo para encontrar alojamiento. En grupos tales como “Alquileres Luján”, usuarios anuncian casas, departamentos y habitaciones para los días de la visita papal, a veces con imágenes promocionales generadas con inteligencia artificial.
Además, los propietarios que ofrecen alojamientos más distantes del templo intentan destacarse con servicios adicionales. Un anuncio ofrecía una habitación con cama matrimonial, un salón con futón para tres o cuatro personas, patio, cocina compartida, garaje, cámaras de seguridad y wifi, junto con traslado a la Basílica. El baño es compartido con los dueños y la vivienda se encuentra a unas 15 cuadras del templo.
Paralelamente, el proceso de búsqueda de hospedaje enfrenta un obstáculo adicional: la suplantación de identidad de establecimientos hoteleros. Muchos hoteles de Luján han advertido sobre anuncios falsos y personas que se hacen pasar por representantes para ofrecer habitaciones y solicitar pagos. El Hotel Catedral, por ejemplo, alertó en sus redes sobre una publicidad fraudulenta que usaba su nombre y fotos de la Basílica para promover habitaciones “con vista”.
