Agustín Randazzo era un hombre de 51 años que desde 2002 residía en Madrid. Cada día, tomaba el tren de alta velocidad hacia Sevilla por motivos laborales. El miércoles, se encontraba en el vagón 8 cuando ocurrió la colisión entre dos trenes de alta velocidad cerca de Toledo. Desde el accidente, su familia y amigos lo buscaron desesperadamente. Clarín confirmó que Agustín fue una de las víctimas fatales del accidente, que hasta el momento ha dejado 69 fallecidos y varias decenas de heridos.
Video Destacado
“Hace una hora nos informaron que el cuerpo de Agustín fue hallado por su hermano y su pareja en la Guardia Civil”, relató Walter Vázquez, quien comparte su vida con Roberto Piazza, a este medio.
“Lo sacaron con vida y recibió atención fuera del vehículo. Sin embargo, durante su traslado desapareció, iniciándose así su búsqueda. No se sabe exactamente qué ocurrió durante ese tiempo”, añadió. Agustín Randazzo se convirtió en el segundo argentino que perdió la vida en este desafortunado accidente. Previamente, se había confirmado la muerte de Ana Martina Conte Grand, una sanjuanina de 32 años, que también viajaba en el tren, específicamente en el coche 7.
Una Amistad de Diez Años
Walter y su pareja, Roberto, conocieron a Agustín hace una década, forjando una profunda amistad rápidamente. “Nuestro vínculo comenzó cuando abrimos un negocio en Madrid, y durante diez años cultivamos una gran amistad”, rememoró Walter. Agustín fue buscado por familiares y amigos tras el accidente.
Jorge, el hermano de Agustín, permitió la toma de muestras de ADN y visitó diversos hospitales en Toledo en busca de su hermano. “Cabello entrecano y numerosos tatuajes”, describieron los familiares en redes sociales junto con números de contacto durante la desesperada búsqueda.
Los familiares sabían que Agustín recibió atención primaria en las proximidades del accidente. A pesar de esto, en el sistema del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) no había registros sobre su estado de salud o ubicación, sólo que había sido ingresado.
“Han pasado ya varias horas sin tener alguna noticia sobre mi pareja. Viajaba desde Madrid hacia Sevilla en el Ave accidentado, en el vagón 8. Ni los familiares ni los amigos tienen información sobre su estado. Por favor, necesitamos ayuda. Se llama Agustín Randazzo”, había escrito su pareja en X momentos antes. Agustín fue ingresado tras el accidente, pero debido al caos, sus allegados no lograban dar con él.
Originario de Buenos Aires, Agustín vivía en España desde 2002. Se dedicaba a trabajar en el sector de las telecomunicaciones, residía con su hermano Jorge en España y recientemente había iniciado una nueva relación. Su hermano y él acudieron a las comisarías de Madrid para denunciar su desaparición.
“Tomaba el tren hacia Sevilla todas las mañanas y este terrible evento sucedió. Tenía 51 años y era una persona amorosa, amigable y un gran amigo. En nuestro último viaje, en septiembre, no logramos vernos porque se fue de vacaciones a Egipto. Disfrutaba mucho su vida en Madrid”, expresó Walter con tristeza.
Siempre que Walter y Roberto visitaban Madrid, planificaban encuentros con Agustín. “Nos recibía en su hogar para compartir comidas. Agustín viajaba frecuentemente por asuntos laborales, nos presentó su mejor amigo y disfrutaba mucho lo que hacíamos. Asistía a nuestros eventos; en uno realizado en la embajada, contamos con su presencia”, recordó emocionado Walter.
El accidente ferroviario tuvo lugar el jueves a las 8:54 de la mañana, hora española, y las 4:54 en Argentina, cerca de Toledo. Hasta ese momento, el saldo era de 69 muertos y numerosos heridos distribuidos en diversos hospitales, algo que complicaba la identificación de las víctimas.
Ana Martina: Otra Víctima del Siniestro
Ana Martina, de 32 años, residía en Andalucía y viajaba en el coche 7 del tren de alta velocidad. Era hija de Jorge Conte Grand, médico, primo del procurador General bonaerense Julio Conte Grand, y de Claudia, una docente retirada. Provenía de una familia con vínculos en el ámbito profesional de su provincia, relató el Diario de Cuyo.
Ana Martina tenía cuatro hermanos, incluido su mellizo, Lisandro. Durante el choque, estaba acompañada de su hermano mayor, Jeremías, quien logró sobrevivir y fue trasladado al Hospital de Toledo.
Tanto Ana como su hermano Zacarías cursaron la licenciatura en Podología en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y trabajaban juntos en la ciudad de San Juan.
En su ámbito profesional, Martina desarrolló plantillas ortésicas a medida para aliviar las molestias en pacientes con verrugas plantares. Había cumplido 32 años el 25 de julio.
MG
