Genetista transforma el dolor en una curita revolucionaria: “Las cicatrices pueden ser emocionalmente desafiantes
Mikela Amondarain, una genetista de 32 años, pasó su infancia en Coronel Pringles observando a su padre luchar durante 14 años contra el cáncer, una enfermedad que finalmente cobró su vida al extenderse por todo su organismo. Las cicatrices visibles y el dolor de su padre resonaron en ella. Durante su doctorado en CONICET, se … Leer más