Mariela Guasti, destacada médica de Argentina y presidenta de la Sociedad Latinoamericana de Medicina Regenerativa, está revolucionando el tratamiento de las articulaciones en el país. La medicina regenerativa se enfoca en restaurar la estructura y funcionalidad de órganos y tejidos. “Estamos avanzando hacia un futuro donde la reparación de órganos completos será una realidad”, comenta Guasti, quien también es docente en la Universidad Abierta Interamericana (UAI).
Inicio del proyecto de regeneración en Argentina
El viaje de Guasti empezó con la investigación sobre métodos avanzados de regeneración de tejidos en países desarrollados. Ella descubrió técnicas para el cartílago, un tejido crucial en las articulaciones que opera como amortiguador y carece de redes sanguíneas, lo que dificulta su regeneración. En la Clínica Cemtro de Madrid, dirigida por el Dr. Pedro Guillén García, encontró una solución donde se cultivan condrocitos, las células esenciales del cartílago hialino, devolviendo esperanza a pacientes con estas lesiones.
El proceso de regeneración del cartílago
La técnica consiste en expandir las células del propio paciente durante un mes, generando millones de condrocitos. Estas se colocan sobre una membrana que se adhiere a la zona afectada y, tras tres meses, se reabsorbe completamente. Esta tecnología devuelve al cartílago su dureza natural, permitiendo a los pacientes, incluso deportistas de alto rendimiento, recuperarse en unos nueve meses y retomar su actividad como si nunca hubieran sufrido una lesión.
Adaptación de técnicas internacionales a la Argentina
Este innovador tratamiento, originalmente accesible para deportistas de élite en Europa, ahora también beneficia a pacientes en Argentina gracias a Guasti. Inicialmente, el procedimiento requería múltiples viajes a Madrid, pero ahora, tras una exitosa transferencia de tecnología, es implementado completamente en el país. “Quería que estas técnicas estén disponibles aquí, no que los médicos tuvieran que salir del país para acceder a ellas”, enfatiza.
Impacto y accesibilidad de las nuevas técnicas
La posibilidad de regenerar tejido con células del propio paciente no solo mejora la calidad de vida, sino que también redefine las opciones de tratamiento. “Los pacientes quieren vivir sin sufrir dolor crónico y mantienen un estilo de vida activo incluso a los 60 años. La medicina debe responder a estas necesidades”, añade Guasti. Sin embargo, comenta que es esencial que los pacientes estén informados sobre sus opciones para respetar su autonomía y ofrecer tratamientos más allá de los que cubren las obras sociales.
En términos de costos, implementar implantes de condrocitos en lugar de prótesis presenta ventajas económicas tanto para los pacientes como para el sistema de salud, pues previene complicaciones metabólicas y mentales causadas por la inactividad. Se trata de un cambio de paradigma que busca lo mejor para los pacientes y el futuro del tratamiento médico en el país.