“Eres una doctora incompetente. No tienes idea de lo que haces. No deberías estar en esa posición. Nos trataste mal. Ya verás lo que te pasará”. La madre de un niño sintió que no recibió el trato adecuado en la urgencia de un hospital en Verónica, ubicado en el partido de Punta Indio, cerca de La Plata, y decidió desahogarse contra la doctora usando un recurso muy utilizado hoy en día: las redes sociales.
El ataque en línea se mantuvo activo durante varios días, aumentó en agresividad. Además de escribir comentarios despectivos sobre su desempeño en el centro de salud, cruzó la línea de la amenaza: “Te estaremos esperando afuera”, o “voy a hablar con el alcalde” (aparentemente para solicitar alguna sanción).
Para María Florencia Rodas, de 38 años, el episodio fue extremadamente traumático. Optó por renunciar a su puesto en la sección de Pediatría del hospital “Guillermo Hernández” de Verónica. No pudo aguantar el constante escrutinio de los padres de otros pacientes. En esta localidad, situada a 90 kilómetros de la capital de la provincia, los eventos de este tipo rápidamente se convierten en pesadillas.
No obstante, el conflicto se resolvió de una manera inusual: tras una intervención judicial, la madre de la paciente tuvo que retractarse en redes sociales. Un juez le ordenó ofrecer disculpas públicas a Florencia en plataformas como Facebook, Instagram y Whatsapp. En su declaración, debía dejar claro que sus afirmaciones eran incorrectas. “Lamento profundamente haber dañado su reputación”, expresó la mujer, ofreciendo “mis más sinceras disculpas”. Un lenguaje poco frecuente en internet.
La reacción de la pediatra
“Me causó mucho dolor en su momento y lo pasé realmente mal. No deseo que esto vuelva a repetirse. En las guardias y lugares de atención, los médicos estamos siendo injustamente maltratados. A veces, los padres buscan soluciones que la medicina no puede proporcionar, y nos culpan a nosotros”, comentó Florencia Rodas a Clarín, la pediatra afectada.
El papel de la justicia
El proceso se llevó a cabo a través de la Secretaría de Conciliación y Mediación Penal de la Procuración. Es una vía prevista en el Código que permite resolver casos de injurias o amenazas sin necesidad de involucrar al sistema penal. “Este mecanismo ayuda a preservar recursos humanos y materiales de los juzgados. Así se evita que estos casos queden sin resolución”, explicó Stefanía Alba Nájera, abogada que asistió a Rodas.
“Lamento profundamente que mis palabras hayan dañado su honor, su imagen personal y profesional, causando un perjuicio laboral y un gran malestar personal. Poner en duda su desempeño fue erróneo, ya que actuó de manera diligente, correcta y siguiendo el protocolo en la atención de mi hija”, tuvo que declarar en redes. También publicó: “Expreso mi respeto hacia su persona y su profesión, comprometiéndome a no repetir conductas que puedan generar situaciones similares”.
Con esta retractación, la demandante y su abogada quedaron satisfechas. El caso por “amenazas” e “injurias” iniciado en una fiscalía de La Plata se cerró, y no habrá un reclamo civil.
El 19 de octubre de 2025, Día de la Madre, C.M. (nombre reservado para proteger la identidad de la menor) llevó a su bebé de 18 meses al área pediátrica del hospital Hernández. La niña tenía fiebre y su madre estaba preocupada.
Rodas examinó a la niña y determinó que no presentaba signos graves, recomendando controlarla, sin prescribir medicación.
Pocas horas después, cerca del atardecer, la mujer volvió alterada con su hija. “Continúa con fiebre, podría convulsionar. Hay que actuar”, le exigió a Rodas.
La profesional respondió como en la visita anterior. Pero la madre reaccionó agresivamente. Hubo tensiones y otros colaboradores del centro asistencial debieron intervenir para prevenir violencia física. C.M., quien posee un negocio de estética en Verónica, había regresado con un familiar que también se unió al altercado.
Rodas culminó su jornada angustiada por lo sucedido. Pero lo peor aún estaba por llegar. Antes de que terminara el Día de la Madre, C.M. había publicado varios mensajes en redes, incluyendo nombre, fotos de la médica junto a comentarios ofensivos y amenazas.
Pronto toda la comunidad estaba al tanto del incidente. “Algunas madres me dijeron que dejarían de traer a sus hijos por lo que esta mujer expresó”, relató Rodas a Clarín.
Florencia se graduó en 2016 y comenzó su residencia en Pediatría en el Hospital de Niños. Luego de algunos años, abrió su propio consultorio en un instituto cerca del centro de La Plata. Es madre y está separada.
“El impacto fue también económico, ya que debí abandonar un empleo. Procedí con la demanda porque no quiero que algo similar ocurra de nuevo. Comprendo la preocupación de los padres por sus hijos, pero como profesionales necesitamos respeto y comprensión del público. Las palabras tienen consecuencias. No se deben hacer comentarios irreflexivos en ninguna plataforma”, finalizó la pediatra.
SC
