La próxima llegada del Papa León XIV a Argentina tiene a la sociedad expectante respecto a los principios espirituales y ecuménicos. Esta visita supone una oportunidad ideal para examinar el papel de las religiones en el mundo contemporáneo y los cambios necesarios que deben asumir, dado el contexto de transformaciones culturales impulsadas por el progreso tecnológico.
El antisemitismo y la islamofobia son ejemplos evidentes de los discursos de odio actuales que se propagan internacionalmente, alimentados por el avance constante de la Inteligencia Artificial, las falsas noticias y las redes sociales.
Aun así, Argentina se destaca como uno de los pocos lugares donde convergen diversas religiones, coexistiendo en paz sin conflictos de odio o resentimiento. La libertad de expresión y de culto mantiene su esencia en nuestro país, lo cual se sostiene gracias al fortalecimiento político y democrático de sus instituciones.
Ante la visita inminente del Papa León XIV, a través de su suplemento Valores Religiosos, Clarín organizó un histórico coloquio interreligioso que reunió a líderes de las principales religiones y expertos en sociología religiosa, quienes analizaron los retos que los credos enfrentan en el país.
Este notable evento se celebró durante la mañana del jueves en el auditorio del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), situado en la Avenida Figueroa Alcorta 3415 (CABA), demostrando que la convivencia interreligiosa es una realidad en Argentina, tanto para creyentes como para no creyentes.
El coloquio contó con la participación de destacados líderes religiosos católicos, judíos, musulmanes y evangélicos de Argentina. Bajo la conducción de Eleonora Cole, periodista de TN, el evento reunió a un público selecto, incluidos José Aranda, vicepresidente y accionista del Grupo Clarín, Marcela Noble Herrera y otros representantes del periódico.
“Fue una ocasión propicia para reunir a los referentes de las distintas tradiciones religiosas más importantes, como el judaísmo, el cristianismo y el islam”, señaló Sergio Rubin, periodista especializado en religiones de Clarín y TN, iniciador de este proyecto.
“Reunir a sus líderes para dialogar y entender su realidad y los desafíos que presentan los cambios culturales, creemos que las religiones aportan valores trascendentales a la sociedad, a sus fieles y cleros. No solo deben proclamar su fe, sino vivirla y testimoniarla en la comunidad, compartiendo esos valores”, añadió el editor del suplemento Valores Religiosos.
La dinámica de la religión en una sociedad cada vez más plural e individualista, donde las nuevas generaciones buscan acercarse a la espiritualidad, fue uno de los temas principales del coloquio interreligioso realizado por Clarín en el Malba.
“Argentina, a pesar de sus crisis, mantiene un fuerte interés en lo religioso. Pocos lugares en el mundo muestran tal diálogo y convivencia entre religiones como ocurre aquí”, expresó el Padre Guillermo Marcó en su discurso de apertura.
Panorama interreligioso
El primer panel incluyó a tres sociólogos que presentaron un panorama de las creencias religiosas en el país: Manuel Hermelo (UCA), director de Opinión Pública Voices!; Juan Cruz Esquivel (UBA), investigador del CONICET, y Arturo Fitz Herbert Austral, director de la Escuela de Posgrados en Comunicación.
Hermelo realizó un análisis sobre la autopercepción religiosa en Argentina: “Desde los años 60, los sociólogos se enfocaron en diferentes variables de la religiosidad. Actualmente, seis de cada diez argentinos se consideran religiosos, mientras que un 26% se clasifica como no religioso, cifras que han variado desde entonces.
Respecto a la afiliación religiosa, “en 1984, cuando la UCA empezó a realizar estudios, ocho de cada diez argentinos se identificaban como católicos; hoy en día, son el 57%. También hubo un aumento y una estabilización de evangélicos en los últimos años, que llegan al 14%”, afirmó Hermelo.
“La asistencia al templo ha disminuido significativamente: en los años 80, cinco de cada diez asistían regularmente, ahora son tres de cada diez”, agregó.
“Sin embargo, en términos de creencia, nueve de cada diez manifiestan creen en Dios”, explicó el sociólogo de la UCA. En cuanto al rezo y la relación personal con Dios, se ha mantenido constante a lo largo de los años, mientras que la participación comunitaria ha disminuido”, destacó.
“Nuestra sociedad experimenta un cambio religioso hacia una pluralidad y diversidad mayores. Aunque el cristianismo sigue siendo predominante, hay variaciones internas, con un declive en el catolicismo y un crecimiento del ámbito evangélico. Además, ha aumentado el número de personas sin afiliación religiosa, lo que no implica ausencia de religiosidad, sino un distanciamiento de las instituciones religiosas tradicionales”, comentó Juan Cruz Esquivel, sociólogo de la UBA e integrante del panel.
“Quienes se consideran no religiosos suelen definirse por dos razones principales: unos no creen en Dios, mientras que otros no se identifican con ninguna institución religiosa en particular”, señaló Arturo Fitz Herbert, director de la Escuela de Posgrados en Comunicación de la Universidad Austral.
Esto refleja una desconfianza generalizada hacia las instituciones, aunque algunos indican su distancia debido a cuestiones personales, como matrimonios con personas divorciadas que les impiden participar plenamente en la Iglesia”, argumentó Fitz Herbert.
“También hay un incremento en creencias no tradicionales: aunque no crean en Dios, muchos tienden a creer en el tarot, la magia o la astrología, aspectos presentes en numerosos individuos no religiosos”, concluyó.
“¿Cuál es el futuro de las religiones en Argentina, y qué aspectos deberían revisarse o transformarse de manera urgente?”, preguntó Eleonora Cole, actuando como moderadora.
“El diálogo interreligioso es considerado importante por casi ocho de cada diez personas; siete de cada diez desaprueban la idea de que solo su religión debe ser aceptada y cinco de cada diez tienen interacciones diarias con personas de otras religiones. Apenas el 2% evitaría tener como vecino a alguien de otra fe. Esto significa que poseemos un valioso capital de tolerancia religiosa, inusual en otras sociedades. La clave es cómo convertir esta tolerancia en cooperación y acción conjuntas”, resaltó Hermelo.
Por su parte, Cruz Esquivel afirmó que “las religiones poseen un valor significativo para la sociedad. Según un informe reciente sobre barómetros y creencias, publicado en el marco de la venida del Papa León XIV, más del 60% de la población espera un mensaje enfocado principalmente en la agenda social y humanitaria, especialmente en cuestiones como la pobreza y la paz mundial”.
“El Papa es una figura de relevancia internacional, pero hay una voz reconocida desde las iglesias para tener una presencia y un reconocimiento en ese ámbito. Por eso, las iglesias deben tener un papel destacado”, concluyó.
“Proteger la imagen papal”
Por su parte, Monseñor Raúl Pizarro, Secretario General de la Conferencia Episcopal y encargado de la visita de León XIV a Argentina, habló sobre la llegada del Papa.
“Lo que viviremos es una visita apostólica, un acontecimiento pastoral, donde nos hemos propuesto evitar involucrarnos en disputas internas y transitorias de nuestra sociedad argentina. Nuestro objetivo es preservar y cuidar la figura del Santo Padre que nos visita. Él es nuestro guía espiritual y a eso queremos focalizar nuestros esfuerzos”, expresó.
Y agregó: “Los obispos hemos reflexionado sobre el antes, durante y después de esta visita, sin centrarnos únicamente en los tres días que estará el Santo Padre con nosotros. Nos ha unido para escucharnos con respeto y buscar consensos y acuerdos. A pesar de nuestras diferencias en muchos aspectos, estamos colaborando juntos. Por eso, el lema elegido es ‘Bienvenidos todos, no solo los católicos, sino todos’”.
“Retos y confesiones religiosas”
Este fue el foco del segundo panel, compuesto por monseñor Ángel Macín, obispo de Reconquista y presidente de la comisión de Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal; Claudio Epelman, director del Congreso Judío Latinoamericano; Omar Massud, presidente del Centro Islámico de la República Argentina (CIRA), y el pastor Christian Hooft, presidente de la Alianza Cristiana Evangélica de la República Argentina (ACIERA).
‘¿La gente cree menos, hay una disminución en la religiosidad o se está percibiendo de manera diferente, qué está sucediendo?”, preguntó Sergio Rubin como moderador.
La búsqueda de la espiritualidad y la trascendencia continúan siendo fenómenos presentes en la sociedad. Esto se observa en la comunidad judía, donde las sinagogas siguen llenas, la vida comunitaria se centra en sus propuestas, y la religión ocupa un lugar central. La vigencia de las escuelas judías que mantienen a los jóvenes cerca de la comunidad es evidente, mostrando un crecimiento y florecimiento notable. Estoy convencido de que la espiritualidad y los valores enseñados por la tradición judía siguen siendo relevantes”, expresó Epelman.
“Esto se debe a la identidad propia de Argentina y del mundo, donde persiste la idea de Dios, la trascendencia y la religión como respuestas a las adversidades del mundo”, añadió el director del Congreso Judío Latinoamericano.
En cambio, Monseñor Macín se refirió a la disminución de fieles en la iglesia católica mencionada en el panel anterior: “Creo que las cifras cuantitativas ya son conocidas y van en esa dirección. Son importantes para entender, las ciencias nos ayudan a entender como la sociedad, sus búsquedas y aspiraciones”.
“Desde la tradición cristiana, nuestra perspectiva es cualitativa, distinta a solo mirar estadísticas. Consideramos los valores que mantenemos en nuestra tradición para ofrecer los valores que continúan vigentes y pueden ayudar a mantener a Dios en el horizonte y al ser humano en el centro”, reflexionó el obispo de Reconquista y presidente de la comisión de Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal.
