En la provincia de Buenos Aires, se emitió una alerta por un tipo de leche de fórmula en polvo para bebés que ha sido falsificada y se vende bajo el nombre “Bebé 1 Advanced” de la empresa SanCor. Según informó el Senasa, el producto contiene una toxina en cantidades que superan el límite permitido por seis veces.
Recomendaciones oficiales
El aviso público, difundido por el Ministerio de Desarrollo Agrario, insta a quienes puedan tener el producto a no consumirlo y solicita a los vendedores que detengan su comercialización de inmediato.
Investigación y descubrimientos
La alerta surgió tras un reclamo recibido por el consumo del producto. La empresa original, S.A. La Biblia, analizó la leche sospechosa y detectó diferencias con el producto auténtico, concluyendo que era una falsificación. Se informaron las identificaciones del envase falsificado como RNE 08-000019 y RNPA 08-002519, y las unidades en cuestión mostraban el código “L:Y010 F-011207563 ELAB 10/01/26 VTO: 10/01/27”.
La Dirección de Inspección de Productos Alimenticios (DIPA) detalló las características para identificar la leche adulterada: cambios en el color y diseño del envase, diferencias en el sellado y el etiquetado, y la presencia de cucharas medidoras fabricadas con impresoras 3D de menor tamaño. Además, los envases presentan errores como “Adventencia” en lugar de “Advertencia” y “oelico” en lugar de “oleico”.
Conjuntamente con la alerta de salud, se lleva a cabo una investigación judicial a nivel federal. Los análisis de Senasa revelaron que las muestras contenían niveles de aflatoxina M1 que exceden por más de seis veces el límite máximo del Código Alimentario Argentino. El informe forense, solicitado por la Fiscalía Federal N° 2 de Lomas de Zamora, determinó que el producto no era seguro para el consumo humano y era especialmente peligroso para los bebés menores de seis meses, quienes dependen de la leche como su fuente principal de nutrición.
La ruta judicial comenzó con la denuncia del representante legal de SanCor, tras reportes de padres cuyos hijos sufrieron efectos adversos al consumir la leche en polvo comprada en supermercados. La fiscal Cecilia Incardona, junto con la secretaría de Florencia Soglio, está a cargo de la investigación en el Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora, donde lidera la investigación el juez Juan Tomás Ponte Rodríguez.
Bajo la dirección de dicho juzgado, el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina, en conjunto con el Ministerio de Seguridad Nacional, llevó a cabo 14 allanamientos en la Ciudad de Buenos Aires y en varias localidades bonaerenses como Ezeiza, Quilmes, San Vicente, Lanús, Cañuelas y Roque Pérez. Debido a la cantidad de lugares y su distribución geográfica, también participaron las divisiones de Unidades Operativas Federales de Ezeiza y 25 de Mayo. Los oficiales incautaron más de 500 paquetes de leche de origen no controlado, junto con un vehículo, dispositivos móviles, computadoras portátiles, dinero en efectivo y documentación relevante para el caso.
Los investigadores han identificado a cinco adultos presuntamente implicados: dos argentinos, dos ciudadanos chinos y un paraguayo. Los sospechosos y los elementos incautados se encuentran bajo la revisión de la justicia por posibles violaciones a la Ley 22.362, que regula temas de marcas y su uso. Actualmente, se investiga la cadena completa de falsificación, almacenamiento y distribución para verificar si siguen en circulación otros productos falsificados.
