Tres semanas han pasado desde que el papa León XIV se sometiera a una inesperada cirugía para remover un tumor maligno de su pulmón, una intervención que puso en duda su viaje. Sin embargo, este viernes, el pontífice dará inicio a una ambiciosa gira de 11 días que lo llevará a Argentina, tras una breve parada en Uruguay, finalizando en Perú, país que considera su segundo hogar. La visita ha generado gran expectativa en estos tres países, especialmente en Argentina, donde se anticipa la congregación de multitudes. Además de los eventos religiosos, se espera que el viaje incluya importantes pronunciamientos políticos y sociales.
Detalles de la Exhaustiva Agenda
A lo largo de esta exhaustiva gira, León XIV planea recorrer más de 30,000 kilómetros y efectuar 14 vuelos, dos de ellos en helicóptero. Durante su viaje, visitará diez ciudades y participará en al menos 47 eventos, incluyendo misas, oraciones y otros encuentros. Además, ofrecerá 16 discursos y 13 homilías. El responsable de comunicación del Vaticano, Matteo Bruni, informó que no se han implementado medidas sanitarias extraordinarias durante los vuelos, ya que el papa se ha recuperado rápidamente, según confirmaron su médico personal, Luigi Carbone, y el cirujano que lo operó, Stefano Margaritora.
Objetivo de la Visita a Argentina y Uruguay
La inclusión de Argentina y Uruguay en esta gira responde al deseo del pontífice de llenar el vacío dejado por la ausencia de Francisco en su tierra natal y en el país vecino, los únicos en la región no visitados durante su papado de doce años. Aunque nunca se explicó oficialmente por qué Jorge Bergoglio no viajó a su país, se especula que fue debido a su supuesta afinidad con el peronismo. Perú, en cambio, es un destino lógico dado que Robert Prevost, quien jugó un papel crucial en la Iglesia peruana, fue obispo en Chiclayo antes de ser convocado por Francisco al Vaticano.
Preparativos y Expectativas en América Latina
El avión que transportará al papa y a su séquito de aproximadamente 70 personas, entre clérigos, su médico y personal de seguridad, así como a 75 periodistas, despegará a las 7 de Italia. Tras un vuelo de doce horas y media, aterrizará a las 17:30 (hora local) en Montevideo, el país menos religioso de América Latina. La mitad de los uruguayos no se identifica con ninguna religión, y solo un tercio de los 3.5 millones de habitantes es católico. En Montevideo, el papa visitará el complejo de Casavalle, conocido por su gran obra social.
El domingo se espera su llegada a Buenos Aires a las 16:30, donde será recibido en el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery por el presidente de la nación. Desde allí, se trasladará a la Plaza San Martín en Retiro para rendir homenaje al general José de San Martín, seguido de un encuentro en la Casa Rosada con Javier Milei, y más tarde, un acto en el Palacio Libertad con representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático. El día culminará con un encuentro con sacerdotes agustinos.
El lunes comenzará con una visita al Cottolengo Don Orione y una misa en el Monumento a los Españoles. Posteriormente, se reunirá con trabajadores en la UCA y líderes de otras religiones, participará en un acto religioso en la catedral y cenará con obispos. El martes viajará a Córdoba para oficiar una misa en la fábrica militar de aviones y reunirse con sacerdotes en la catedral de la ciudad.
Al regresar a Buenos Aires, habrá un encuentro con jóvenes en el Monumento a los Españoles. El miércoles por la mañana, se encontrará con presos en la cárcel de Devoto y oficiará una misa en Luján antes de partir hacia Lima, último destino de su viaje. En Perú, tras un apretado calendario de actividades en Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa, regresará a Roma en la tarde del lunes.
La visita del Papa ha implicado un gran esfuerzo en infraestructura, logística y seguridad por parte de los tres países, contando con la participación del Estado y las respectivas Iglesias. En Argentina, se han destinado recursos millonarios, facilitados por el Estado, fieles y empresas. Miles de voluntarios han ofrecido su ayuda y varios artistas actuarán en diferentes eventos. Más de 2,500 periodistas han sido acreditados para cubrir la visita.
Este viaje marcará la primera visita papal a Argentina y Uruguay en 39 años, después de la visita de Juan Pablo II, quien dedicó seis días a recorrer ocho provincias. En 1982, también visitó la región como parte de un viaje extraordinario al final de la guerra de Malvinas.
La Iglesia ha enfatizado que este es un viaje religioso y, aunque el papa hará comentarios políticos y sociales, se expresará desde la Doctrina Social de la Iglesia, evitando declaraciones dirigidas a individuos específicos. Los obispos han resaltado que se dirigirá a toda la nación argentina. En Perú, también se esperan importantes pronunciamientos debido a las posturas críticas que Robert Prevost tuvo frente a la administración de Alberto Fujimori.
El viaje también representa un desafío para la Iglesia católica en América Latina, afectada por la pérdida de fieles en favor de otras denominaciones religiosas. Se espera que la visita del papa revitalice la vida religiosa en la región más desigual del mundo.
Vaticano. Enviado especial.
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