Recreación histórica que termina en accidente
Un curioso incidente ocurrió el pasado sábado por la tarde en la localidad de Marcos Paz, situada en la región occidental del conurbano bonaerense, durante la representación de un hecho bélico histórico. Los participantes de la recreación estaban llevando a cabo una reconstrucción de la batalla de Villamayor. Este enfrentamiento tuvo lugar en 1856 en lo que es hoy esa región bonaerense, entre los antiguos soldados de Rosas y las tropas del gobierno liderado por Urquiza, quien en ese entonces contaba con Bartolomé Mitre como ministro de Guerra.
Detalles de la recreación en Marcos Paz
El intento de representación histórica, en realidad, se descontroló en dos ocasiones. Este evento tuvo lugar en el partido de Marcos Paz, en el oeste del conurbano de Buenos Aires, como parte de las conmemoraciones del 170° aniversario de la batalla de Villamayor, un conflicto que ocurrió a finales de enero de 1856. Dicho enfrentamiento involucró a antiguos soldados de las fuerzas de Juan Manuel de Rosas, quien había sido depuesto tras la derrota en la batalla de Caseros cuatro años antes, y las fuerzas del recién formado Estado de Buenos Aires, separadas del poder de Justo José de Urquiza después de su victoria en Caseros.
En el marco de este evento, las tropas de Urquiza fueron enviadas bajo la dirección de Bartolomé Mitre, quien era el ministro de Guerra en ese momento.
Las fuentes históricas indican que se trató de un enfrentamiento corto y desventajoso para las fuerzas de Rosas, no hubo uso de artillería y se emplearon solo armas blancas y caballería. Sin embargo, este sábado, se utilizó un cañón en la recreación, un elemento del que no existieron registros en aquella batalla, lo cual representa un error historiográfico.
Este fin de semana, a más de un siglo y medio después, un verdadero cañón, que no formó parte de la batalla original, se incluyó en la escena bajo el control de los recreacionistas.
Durante la narración de los eventos de la época, dos recreadores se acercaron al cañón mientras un niño también formaba parte de la escena; todos iban vestidos con vestimentas bélicas de la época poscolonial. Uno de los recreacionistas, quien no estaba narrando la batalla, tomó un taco de carga para introducir pólvora en la boca del cañón. “Nuestro teniente de artillería introduce el saquete de pólvora. Se usaba pólvora negra…” decía el narrador de la recreación.
No había terminado su explicación cuando el cañón, cargado solo con pólvora de fogueo, se disparó, apuntando accidentalmente a los participantes. El impacto del disparo hizo que el sombrero del encargado del disparo saliera volando y lo hizo girar por la fuerza de la explosión.
El humo cubrió el área alrededor y el fuerte sonido se oyó por todos lados. “Uh”, exclamaron al mismo tiempo los presentes. El narrador, sorprendido, miraba al suelo mientras se rascaba la cabeza; el niño, vestido de soldado, permanecía inmóvil en la escena.
“Sobrevivió”, dijo el animador del evento al verificar que su compañero estaba ileso, aunque algo aturdido por el sonido del cañonazo.
Afortunadamente, ninguno de los recreacionistas ni los espectadores sufrió daños. A pesar del inusual episodio, el evento continuó desarrollándose en el Paseo del Bicentenario de Marcos Paz.
“Disfrutamos de un día maravilloso en familia con la recreación de la Batalla de Villamayor, que este año conmemora 170 años. Un evento clave en la historia de nuestro país, que ocurrió aquí en Marcos Paz y que recordamos para mantener viva nuestra memoria histórica”, expresó Ricardo Curutchet, el intendente de la región.
