Los hoteles son frecuentemente asociados con el lujo, el turismo y los viajes. Si bien esto es cierto en muchos casos, también es importante destacar que estos establecimientos funcionan como santuarios culinarios. En Buenos Aires, hay numerosas ofertas culinarias que permiten disfrutar de una experiencia gastronómica de cinco estrellas a un costo semejante al de un restaurante estándar.
Una aclaración importante: no es necesario ser un huésped para disfrutar de la deliciosa comida de un hotel. Los restaurantes y bares de hoteles son accesibles al público general de la misma manera que cualquier otro establecimiento gastronómico. A continuación, te presentamos algunas opciones interesantes para disfrutar de un almuerzo o cena en un hotel sin necesidad de hospedarse.
Four Seasons Buenos Aires
El Four Seasons Buenos Aires merece reconocimiento por ser uno de los primeros en abrir sus puertas al público local con su restaurante Elena en 2013, ofreciendo cocina argentina con un toque moderno y de inmigración. Sigue siendo famoso el Pony Line Bar, con su reconocida hamburguesa, y la parrilla ubicada en el jardín, conocida como Nuestro Secreto. Recientemente, introdujeron un menú ejecutivo atractivo: por $58.000, se puede disfrutar de un almuerzo que incluye un plato principal y un postre o entrada, con opciones como bondiola con boniato y manzanas, halloumi grillado o una ensalada César con trucha. Instagram de Elena Restaurante
Meliá
Situado en la prestigiosa Recoleta, este hotel perteneciente a la cadena española ha renovado su restaurante. El edificio tiene una historia notable, ya que fue el primer hogar en Buenos Aires de Eva Perón entre 1942 y 1944. Al ingresar, se atraviesa el lobby y el bar para llegar al renovado salón Calaf, que está decorado con un techo vidriado que ilumina a la perfección los almuerzos y ofrece una vista estrellada por las noches, inspirado en la ópera Turandot. La oferta culinaria es clásica pero renovada, incluyendo platos como lomo Wellington, arroz con pulpo y spaghetti carbonara finalizados en una rueda de queso pecorino. Instagram de Calaf
A-Hotel
Este elegante hotel del 1900, localizado en la calle Azcuénaga, presenta un tesoro culinario escondido: su destacado bar de quesos. Porte, a cargo del chef Facundo Berti, ofrece una carta con una fuerte inspiración de bistró. Berti, con una formación sólida y una especialización en quesos, presenta platos como carpaccio, tartar y un Wellington inusual elaborado con queso. Se destaca su extensa selección de más de 30 tipos de quesos, organizados por estilos y maduración, que se pueden disfrutar solos o acompañados con cocktails de autor ideados por el bartender Ezequiel Cunzolo. Instagram de Porte Bar
NH Jousten
La cadena NH ha revitalizado el restaurante de su histórico edificio en Corrientes, inaugurado en 1928 por una princesa y el presidente Torcuato de Alvear. Con un enfoque en la cocina latina, La Sagrada incorpora sabores mexicanos clásicos con un toque local. Así, presenta tacos de entraña con chimichurri ahumado y burritos con chorizo y tiritas de carne. La coctelería de autor con protagonistas como el mezcal y el tequila no pasa desapercibida. Instagram de La Sagrada
Buenos Aires Esplendor Tango
El restaurante Bernardino es una joya escondida cerca de Rivadavia y 9 de Julio. El chef Germán Ruberto, con una trayectoria impresionante, ofrece una cocina a un precio competitivo, adaptando platillos de hotel al paladar local. El menú nocturno incluye foie de pato, cordero y helado de caramelo salado, mientras que el menú ejecutivo del mediodía ofrece un plato principal, postre y bebida por $28.000. Instagram de Bernardino
Palacio Duhau
Celebrando 20 años, el Palacio Duhau ofrece una experiencia gastronómica única en Gioia Cocina Botánica, el primer restaurante en un hotel local que promueve una dieta principalmente basada en plantas. Destacan sus platos como la lasaña de bolognesa de hongos y la milanesa de berenjena sobre fideos al pesto. Su carta también ofrece postres veganos, vegetarianos y sin gluten. Instagram de Gioia Cocina Botánica
