Ibrahim Roberto Yamil, un argentino de 37 años, decidió unirse a las tropas rusas motivado por la promesa de recibir 20.000 dólares, pero terminó capturado en Ucrania. Desde su captura, compartió un video para narrar su experiencia y disuadir a otros interesados de involucrarse en lo que describió como “una promesa engañosa”. Esta advertencia coincidió con un comunicado de la Cancillería argentina que alertaba sobre el mismo tema.
Testimonio desde la prisión
Yamil es presentado por las autoridades locales como el primer argentino capturado en el conflicto con Rusia. Desde su encarcelamiento, ha alzado su voz para advertir a otros de no cometer el mismo error.
“No le aconsejo a nadie que se involucre en esto porque la realidad es distinta a lo que prometen. Me hablaron de 20.000 dólares que nunca recibí. Viví muchas dificultades en Rusia porque básicamente te colocan en situaciones de riesgo extremo. Te dicen que estarás seguro, pero es una completa mentira”, explicó en el video difundido por las redes sociales.
Yamil detalló que su actual situación fue el resultado de aceptar una oferta de un amigo para trabajar en Rusia en el área de logística, lo que luego lo llevó al Ministerio de Defensa ruso.
“Acepté una oferta por internet que incluía un pago y acepté. Me cubrieron el pasaje desde Buenos Aires hasta Italia, desde allí a Turquía y finalmente a Moscú”, señaló. Según el programa ucraniano “Quiero Vivir”, que sacó a la luz este caso, inicialmente se habló de 10.000 dólares, aunque Yamil mencionó que le ofrecieron el doble.
Las duras condiciones del conflicto
Yamil comentó que la oferta atrajo a personas de diversas nacionalidades, incluyendo colombianos, peruanos, mexicanos y africanos, entre otros. Pero sus expectativas se vieron truncadas.
“Perdí a todos, la mayoría falleció. La guerra es extremadamente triste, a nadie se la recomiendo”, expresó con tristeza, y luego añadió: “Lo que hace Vladimir Putin es un genocidio”. Según sus palabras, ya han muerto 4 millones de personas.
Yamil describió el panorama desolador de la guerra, mencionando que incluso él resultó herido durante las operaciones de evacuación en zonas de combate. “Fui al hospital y el escenario es devastador. Muchas amputaciones y gente que ha perdido extremidades. Es una tragedia”, lamentó, subrayando que los autodenominados voluntarios enfrentan abuso y maltrato.
“Te prometen dinero, pero te ponen a dormir en el suelo, te niegan agua y comida, y te envían a la muerte. Ese es el destino de muchos soldados allí. En mi unidad éramos 60 y murieron 43 o 44”, aseguró.
Advertencias del gobierno argentino
El relato de este argentino fue conocido a través del sitio web “Quiero Vivir”, iniciativa del Cuartel General de Coordinación para el Tratamiento de Prisioneros de Guerra de Ucrania.
La Cancillería argentina, ante la difusión del caso, emitió un comunicado alertando sobre “los riesgos de alistarse en fuerzas armadas extranjeras envueltas en conflictos internacionales”, mencionando consecuencias como muertes, desapariciones y obstáculos para dejar dichas fuerzas.
“En vista de estos peligros, se recomienda tener extrema precaución ante ofertas laborales que circulan en redes y medios digitales relacionadas con actividades militares o civiles en zonas de conflicto, ya que muchas veces derivan en contratos militares”, indica el comunicado.
También se aclaró que la asistencia consular puede ser “severamente restringida debido a las condiciones de los contratos firmados con fuerzas armadas extranjeras y las limitaciones de acceso en el terreno”.