La fascinante historia de los asientos del Papa en su visita a Argentina y el paradero de la silla histórica utilizada por un pontífice anterior

¿Qué características especiales debe tener un asiento destinado para un Papa? ¿Quién es responsable de su construcción, qué directrices provienen del Vaticano y cuál es su destino después de la ceremonia religiosa? A medida que se acerca la llegada de León XIV a Argentina, estas inquietudes encuentran respuestas que se originan en talleres de carpinteros, tiendas familiares de muebles y fábricas del interior del país. Para recibir a la figura papal, manos argentinas han trabajado en crear piezas únicas. En localidades como Luján, Córdoba y Santa Fe, se han confeccionado los tronos que el Papa usará durante su estancia del 8 al 11.

Significado de la Sede Papal

La silla que el Papa emplea durante una misa tiene un valor que trasciende su mera función de asiento. Dentro de la Iglesia, se le denomina sede y simboliza el lugar desde el cual el Pontífice dirige la celebración y comunica los preceptos de la Iglesia. Por tanto, también representa su rol como líder supremo de la Iglesia católica.

Esto es algo que detalla el padre Lucas García, rector del Santuario y Basílica de Nuestra Señora de Luján, cuando afirma: “La silla es la sede desde la cual, en la celebración litúrgica, el Papa preside la ceremonia, representando sacramentalmente a Cristo. Es un símbolo del poder de enseñar y gobernar. Cada vez que el Papa preside desde allí, ejerce su función de enseñanza”.

La Fabricación y su Valor Simbólico

Por esta razón, cuando el Papa oficia una misa fuera de Roma, se necesita una sede creada especialmente para la ocasión. No se trata únicamente de proporcionarle un asiento: debe ser visible para los fieles y confortable para el Pontífice durante una ceremonia que puede durar mucho tiempo. Su elaboración suele recaer en la diócesis anfitriona, la conferencia episcopal o el equipo organizativo, siempre siguiendo las pautas generales del Vaticano.

“Dada su importancia por lo que representa, tradicionalmente se elabora una sede para el Papa que realce el valor simbólico de su visita”, continúa explicando García.

No existe un modelo único y obligatorio, pero desde el Vaticano se envían ciertas características y medidas aproximadas como guía. Cada diócesis tiene la libertad de adaptar el diseño, siempre que se mantengan esas directrices. Entre los requisitos habituales están un respaldo alto, reposabrazos, un asiento acolchado y medidas cómodas para quien lo utilizará por tiempos largos. Además, debe ser resistente al transporte, si es necesario desmontarlo.

En términos estéticos, normalmente se usan materiales como la madera y colores blanco y dorado, asociados al papado. Un elemento distintivo es el escudo papal, que incluye comúnmente las llaves cruzadas y la tiara o mitra.

Sin embargo, hay un punto crucial: el poder del Papa no emana de la silla, ni esta posee por sí misma un poder religioso. Su significado reside en lo que representa. “Su autoridad proviene de su cargo (el primado de Pedro), no del mueble. La silla indica esa autoridad, pero no es su origen”, aclara el sacerdote.

Finalizada la visita, esos tronos generalmente permanecen en el lugar donde se ofició la misa, como un recuerdo.

Un Encargo Especial en una Mueblería de Luján

En un emblemático rincón de Luján, precisamente en 25 de Mayo y Mariano Moreno, se encuentra Muebles Ilariucci operando desde 1995. Con más de 30 años de historia familiar, esta mueblería recibió un pedido inaudito: crear el trono que empleará León XIV durante su visita a la Basílica.

El encargo llegó el 21 de agosto, una fecha que Eugenia, copropietaria del negocio, menciona rápidamente, pues difícilmente la olvidará. Ese día, el padre Lucas García visitó personalmente la tienda. Ya los conocía por encargos previos para la iglesia, pero esta ocasión era diferente.

“Al principio sentimos sorpresa y mucha emoción. Luego tomamos conciencia de la responsabilidad que implicaba. Desde ese momento asumimos el desafío con mucho respeto, dedicación y amor por nuestro oficio”, comentan Eugenia y Fernando Ilariucci a Clarín.

Para ellos, esta tarea trasciende lo meramente laboral. Como una familia de tradición católica, han mantenido un vínculo cercano con la Basílica por años. “Nos llena de orgullo y emoción pensar que el Papa León XIV se sentará en un trono hecho con nuestras manos. En esta obra se fusionan el oficio que heredamos, nuestra fe y el aprecio por la Basílica de Luján. Es una experiencia que conservarán en su memoria siempre”, declaran.

Eligiendo tapizados. Eugenia y Silvia Ilariucci junto al padre Lucas García, de la Basílica de Luján.

El trabajo comenzó con un diseño preliminar proporcionado por el padre Lucas, inspirado en el trono que usa el Papa en el Vaticano. Partiendo de esa base, trabajaron en las proporciones, estructura, tallado y acabados.

El proceso de fabricación abarca varias etapas: interpretar el diseño, seleccionar la madera, realizar las labores de carpintería, armar la estructura, tallar, lijar y finalizar con el barnizado. Uno de los momentos de mayor esmero es el tallado, para el cual se cuenta con la colaboración de Pedro Jiménez, un colega y amigo del padre de Fernando, con quien compartió numerosos trabajos.

Detalle del tallado en madera del respaldo de la silla. Foto: Mariana Nedelcu

La colaboración de Jiménez también tiene un valor sentimental. En el trono que usará León XIV confluyen diferentes generaciones de una misma historia de trabajo y amistad.

La historia de Muebles Ilariucci inició mucho antes de que la tienda abriera. Fernando, uno de sus fundadores, aprendió carpintería de su padre. Luego, siguió su camino, primero fabricando muebles en serie para otras tiendas, y más tarde ampliando su red con otros fabricantes. En 1995, inauguró el negocio que lleva su apellido.

Bocetos de la silla a usar en la misa en la Basílica Nuestra Señora de Luján.

El destino que desean para el trono también se conecta con esa historia. “Nos gustaría que, después de la visita, permanezca en la Basílica. Sería una inmensa alegría que parte de nuestro trabajo quedara en un lugar tan significativo para nosotros y para la comunidad”, se ilusionan.

Otros Encargos Emblemáticos en Córdoba y Santa Fe

El esfuerzo por dar la bienvenida a León XIV con mobiliario hecho a medida no se restringe a Luján. En Córdoba, Luis Astorga, carpintero con 43 años de experiencia, se enfrenta a uno de los encargos más importantes de su carrera. Desde su taller en el barrio Las Palmas, trabaja en dos tronos que el Papa empleará en esta provincia: uno para la Catedral y otro para la escuela de aviación, donde se oficiará la misa.

Para comenzar, recibió desde Italia una foto del modelo y las medidas obligatorias, acorde con las proporciones y estatura del Pontífice. Con esta información, Astorga realizó algunas modificaciones para lograr un diseño más simple.

El estilo de los tronos se inspira en el de los sillones Luis XV, con patas delanteras torneadas, respaldo inclinado y una estructura que enlaza las patas delanteras con las traseras.

Contribuciones en Santa Fe y Buenos Aires

En Santa Fe, la labor se lleva a cabo en una fábrica en Esperanza, donde se confecciona una pieza de guatambú con un destino especial: formará parte del mobiliario que usará León XIV durante su visita al Cottolengo Don Orione.

El pedido recayó en Mehring, una empresa familiar con 73 años de tradición en la fabricación de muebles de madera. La solicitud llegó a través de un grupo de trabajo del Cottolengo, que solicitó un trono y dos sillas para ese marco. Son piezas con características únicas, distintas de las previstas para otros espacios de la visita.

Pero quienes participan en la fabricación esperan un momento muy especial: ver al Pontífice usando una pieza nacida en sus manos.

“Creo que cada uno de los que participamos en esta fabricación, sentiremos gran emoción al ver al Papa usando una pieza creada en esta fábrica de Esperanza”, admite Gustavo Mehring, propietario del negocio.

Juan Carlos Pallarols creó para el Papa un sillón en plata.

Otro objeto de gran simbolismo es el sillón que el renombrado orfebre Juan Carlos Pallarols, famoso por confeccionar los bastones presidenciales, hizo para el encuentro con gremios, empresarios y autoridades de los tres poderes de la Ciudad de Buenos Aires en la Universidad Católica Argentina. La pieza, elaborada en plata, presenta acabados decorativos, con respaldo y asiento de cuero blanco para el confort de León XIV.

El Legado de la Silla de Juan Pablo II

Los asientos preparados para León XIV tendrán un destino relacionado con los lugares donde se celebren las ceremonias luego de su visita. Sin embargo, en Argentina existe un precedente que ilustra cómo un asiento papal puede convertirse en pieza de valor histórico.

En Casa República –nuevo restaurante en la antigua sede de la Sociedad Rural Argentina–, se conserva uno de los tronos que usó Juan Pablo II durante su segunda visita al país, el 11 de abril de 1987. Aquel día, el Papa tuvo una jornada intensa en el estadio Luna Park de Buenos Aires, donde se reunió con empresarios.

Juan Pablo II sentado en su sede en el Luna Park, el 11 de abril de 1987. Foto Gentileza Casa República

A diferencia de los tronos construidos especialmente para León XIV, esa pieza no fue fabricada para la ocasión. Era un sitial de madera decorativa perteneciente al mobiliario del palacio de la familia Peña, un monumento de la época Belle Époque porteña.

Con más de 130 años, el mueble aparece en las páginas de la revista Caras y Caretas, en el comedor de la familia. La Sociedad Rural adquirió la propiedad y su mobiliario, prestándola para el encuentro con empresarios, siendo transportada por la Avenida Corrientes hasta el Luna Park.

El sitral que pertenecía a la familia Peña, usado por Juan Pablo II. Foto Gentileza Casa República

El trono ahora pertenece a un patrimonio visible para los visitantes de Casa República, ubicado entre dos de sus salones y marcado por una placa que indica que fue utilizado por un Papa.

AS

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad