Estudio reciente confirma la efectividad de un remedio casero
Un grupo de científicos estadounidenses ha descubierto que tanto niños como adultos que padecen asma y poseen niveles elevados de vitamina A en su torrente sanguíneo presentan una mejor capacidad pulmonar que aquellos con niveles más bajo. Adicionalmente, la vitamina D también favorece la función pulmonar en adultos que sufren de asma.
Importancia de mantener la función pulmonar
La capacidad pulmonar es un indicador esencial de mortalidad en la población general y en pacientes con patologías pulmonares. Preservar esta función es crucial para prevenir enfermedades respiratorias crónicas, siendo un tema prioritario dentro de la salud pública.
En todo el mundo, se calcula que 260 millones de personas sufren de asma, originando aproximadamente 450,000 muertes al año. Es la enfermedad crónica predominante en niños, con una tasa de incidencia que varía entre el 5% y el 20%, dependiendo del país.
Descubrimientos sobre vitaminas y su impacto en el asma
Este novedoso estudio, que examinó a 1,165 niños y 1,041 adultos con asma, fue realizado por investigadores del Hospital Brigham and Women’s en Boston, en colaboración con el Departamento de Informática Sanitaria, la Universidad de Rutgers Newark, la Universidad de Pittsburgh y la Universidad de California. Los resultados han sido publicados en el British Medical Journal.
Los investigadores destacaron que “en pacientes asmáticos, la falta de vitamina D es común y se relaciona con un asma más severo, un menor control de la enfermedad, un aumento en la necesidad de corticosteroides inhalados y un incremento en la frecuencia de exacerbaciones. Por otro lado, la suplementación puede atenuar estos síntomas y disminuir el riesgo de sibilancias en infantes prematuros”.
Los resultados sugieren que “los adultos con niveles adecuados de vitamina D (≥30 ng/mL) presentan una menor aceleración en su edad epigenética comparado con quienes tienen niveles insuficientes, indicando un papel protector de esta vitamina contra el envejecimiento biológico, especialmente en el contexto del asma”.
Un funcionamiento pulmonar deficiente se asocia con un aumento en la aceleración de la edad biológica, haciendo énfasis en la importancia de mantener esta función para prevenir un envejecimiento prematuro, particularmente en individuos asmáticos. Concluyen que “estos descubrimientos subrayan la importancia de un adecuado aporte de vitamina D no sólo para la salud respiratoria, sino también para desacelerar los procesos de envejecimiento”.
En la muestra infantil, se evidenciaron positivas y significativas correlaciones entre la vitamina A y la capacidad pulmonar en ambos géneros: tanto en el volumen de aire expulsado durante el primer segundo como en el total de aire expulsado. No se detectaron resultados significativos en cuanto a la vitamina D y las evaluaciones de capacidad pulmonar en los niños.
Finalmente, el estudio resalta que “valores plasmáticos elevados de vitamina A están relacionados con una mejor función pulmonar tanto en niños como en adultos asmáticos, mientras que la vitamina D exhibe beneficios similares en adultos, contribuyendo también a un envejecimiento biológico más lento”.
La función pulmonar mostró una correlación inversa con todas las medidas de aceleración del envejecimiento, reforzando el vínculo entre la salud respiratoria y el envejecimiento. Ambas vitaminas estuvieron significativamente ligadas a alteraciones en la expresión de miRNA y metilación del ADN, convergiendo en rutas relacionadas con la inflamación y la función pulmonar.
¿Qué utilidad tienen estos hallazgos? Según los autores: “Nuestros descubrimientos evidencian la relevancia de los mecanismos epigenéticos en la mediación de los efectos de las vitaminas sobre la función pulmonar en individuos asmáticos, sugiriendo posibles enfoques para la nutrición personalizada y las estrategias terapéuticas en el tratamiento del asma”.
