Principales efectos adversos y su incremento
Se reporta comúnmente que las náuseas y vómitos representan los efectos no deseados predominantes en las inyecciones destinadas a perder peso. Con la creciente autorización de dosis más elevadas por parte de las entidades reguladoras —la FDA recientemente aprobó una dosis de 7.2 mg de semaglutida, superior a la anterior máxima de 2.4 mg— la posibilidad de que estos efectos se intensifiquen aumenta al igual que la efectividad de tales medicamentos.
Un desafío a superar
Estas complicaciones en tratamientos con drogas como la semaglutida o tirzepatida en productos como Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound, resultan en que un porcentaje significativo de los pacientes eventualmente abandone el tratamiento por intolerancia. Estimaciones sugieren que la tasa de retirada está cerca del 26 por ciento. Por ello, se busca fervientemente estrategias para contrarrestar este problema.
Esperanzadores resultados preliminares
Un avance prometedor ha surgido, aunque se requiere uma confirmación a gran escala. Un medicamento denominado Nereus mostró en pruebas de fase 2 que sólo el 29 por ciento de los pacientes experimentaron vómitos cuando se utilizó junto con semaglutida (Wegovy), en contraste con el 59 por ciento entre quienes recibieron placebo junto con el mismo tratamiento. Al considerar náuseas y vómitos combinados, el resultado fue del 22 por ciento contra el 48 por ciento.
El 30 de diciembre de 2025, Nereus logró la aprobación de la FDA para tratar el mareo por movimiento, siendo el primer fármaco para tal indicación en cuatro décadas. Sin embargo, ahora un número considerablemente mayor de pacientes podría encontrar alivio con este tratamiento oral, mitigando las náuseas y los vómitos asociados a los tratamientos GLP-1.
El ensayo de fase 2 incluyó 106 pacientes, y la próxima fase 3, denominada Thetis, ampliará la muestra para analizar la efectividad y seguridad del medicamento en personas que utilizan altas dosis de un agonista GLP-1. Los resultados de esta fase se esperan para el último trimestre de este año.
Nereus actúa como un antagonista del receptor de neuroquinina-1 (NK-1), siendo este tipo de medicamentos útil para prevenir náuseas y vómitos en pacientes sometidos a quimioterapia. La aprobación de Nereus para el mareo ocurrió tras estudios de fase 3, algunos en embarcaciones, administrándose como una cápsula oral 60 minutos antes del viaje.
Un remedio con potencial múltiple
El descubrimiento de un método para reducir los efectos adversos que provocan el abandono del tratamiento para adelgazar podría resultar ventajoso no sólo para el combate del sobrepeso y la obesidad, sino también para otras enfermedades tratables con fármacos GLP-1, como la diabetes y problemas cardíacos.
Innovación continua en tratamientos
Recientemente se descubrió que la semaglutida puede mejorar la salud hepática independientemente de la pérdida de peso. Un estudio de la Universidad de Santiago de Compostela en España concluyó que esta droga ayuda a mejorar la función hepática, promoviendo su cicatrización y reduciendo la inflamación.
La investigación a largo plazo seguirá siendo clave para evaluar la sostenibilidad de tales tratamientos. La Clínica Mayo presentó un estudio en Annals of Surgery que destaca mejores resultados en la reducción del riesgo cardiovascular “de por vida” con cirugía bariátrica comparado con medicamentos GLP-1: un 8.6 por ciento frente a un 1.7 por ciento, respectivamente.
La pérdida de peso también fue significativamente mayor con cirugía, alcanzando un promedio del 28 por ciento del peso corporal frente al 11 por ciento logrado con medicamentos. Sin embargo, la semaglutida y la tirzepatida abren un nuevo campo de intervención que, hasta hace poco, no se había explorado plenamente.
Recientes estudios en la revista Nature identificaron dos variantes genéticas que influyen en la eficacia de estos medicamentos en función de las vías hormonales intestinales que regulan el apetito y la digestión. Esto sugiere que los fármacos funcionan de manera diferente entre individuos basándose en sus perfiles genéticos únicos.
Viendo a futuro, los medicamentos para la pérdida de peso tienen el potencial de convertirse en una herramienta crucial de salud pública. Con el inicio del proceso de expiración de la patente de la semaglutida, se espera una producción más económica que mejore el acceso a estos tratamientos.
