Conflicto de Intereses Descubierto
En España, el mundo científico está enfrentando una controversia después de que la Academia de Ciencias de Estados Unidos decidió eliminar un estudio publicado en su revista (PNAS). El artículo trataba sobre importantes avances en el tratamiento del cáncer pancreático y fue elaborado por varios investigadores, incluyendo al español Mariano Barbacid. El artículo fue retirado por la detección de un significativo conflicto de intereses.
Fondo Supera los 3.6 Millones de Euros
El diario El País reveló que Barbacid continuó recaudando fondos, aunque ya estaba al tanto de que su artículo sería eliminado. Así, se han reunido 3.6 millones de euros mediante una campaña mediática basada en promesas de progreso tras experimentar con 45 ratones.
Anuncio Mediático del Estudio
A finales de enero, el equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en España, del que es parte Barbacid, había anunciado un avance significativo. Se informó del avance de la eliminación en ratones del adenocarcinoma ductal de páncreas más común, gracias a una combinación de tres medicamentos que no producen efectos secundarios adversos.
Vínculos Financieros Ocultos
El martes, confirmaron que el artículo se retiraba tras no haberse declarado que Barbacid y algunos coautores, como Vasiliki Liaki y Carmen Guerra, están vinculados financeiramente con Vega Oncotargets. Esta empresa fue creada para avanzar en terapias contra ese tipo de cáncer, y Barbacid la cofundó en abril de 2024 para perfeccionar y potencialmente comercializar una posible molécula eficaz.
El artículo fue originalmente publicado el 27 de diciembre de 2025, pero pasó sin mucha atención hasta el 27 de enero cuando la Fundación Cris convocó una rueda de prensa. En esta reunión, Mariano Barbacid, junto a otras figuras del CNIO, presentó oficialmente los resultados. Esto atrajo la atención sobre el experimento en ratones.
En el comunicado de la revista, se anunció que el artículo ya no estaba disponible debido al incumplimiento de las políticas editoriales que requerían informar sobre posibles conflictos que pudieran afectar la objetividad de la investigación.
Barbacid defendió que el olvido de mencionar su relación con Vega Oncotargets fue un error sin intención de esconder información. Según afirmó, la academia aseguró que el valor del estudio en sí no se ponía en duda; solo era necesario confirmar la adhesión a sus políticas.
Desde el 12 de marzo, Barbacid fue informado por una carta de la editora en jefe de la revista, May R. Berenbaum, que por sus vínculos con Vega Oncotargets se identificaba un potencial conflicto de interés, lo que resultaría en la retirada del estudio.
A pesar de estar al tanto de esta decisión, la Fundación Cris Contra el Cáncer, que no fue informada de inmediato, continuó su campaña de recaudación de fondos, consiguiendo recaudar 3.6 millones de euros de donantes privados mediante internet. Se analiza actualmente cómo utilizar este dinero, sabiendo que parte podría ir al CNIO y otra parte podría salvar de la quiebra a Vega Oncotargets, financieramente presionada.
La sede de esta empresa es una humilde vivienda en Salamanca, donde se desarrolla todo el trabajo científico por un único químico independiente. De recibir fondos de la Fundación Cris, la empresa podría evitar el cierre y contratar más personal para continuar investigando.
