Una adolescente con discapacidad de 13 años falleció ahogada en la piscina de un centro terapéutico en Ingeniero Maschwitz, partido de Escobar, y su familia ha denunciado serias negligencias en su cuidado.
Investigación por fallecimiento en institución terapéutica de Escobar
El incidente tuvo lugar durante una actividad recreativa en una entidad destinada a jóvenes con discapacidad y ha provocado gran conmoción. Actualmente, el caso está bajo investigación judicial por posible homicidio culposo.
Falta de supervisión en el accidente de la adolescente
Renata Victoria Aris Fajka ha sido identificada como la víctima. Según los informes preliminares, la adolescente participaba en una actividad en la piscina cuando sucedió el trágico incidente. Si bien al inicio se consideró que podía haber sufrido una descompensación, su familia rechazó esta posibilidad y señaló directamente a una falta de cuidado adecuado.
La investigación revela que, tras ser sacada del agua, el personal le realizó maniobras de RCP antes de trasladarla a un hospital cercano, donde llegó sin signos de vida.
Las denuncias del padre de Renata sobre la negligencia en el centro
Ignacio Aris, el padre de Renata, criticó duramente al centro terapéutico, afirmando que su hija no podía valerse por sí misma en el agua. “Se supone que es un sitio preparado para chicos con discapacidades, y aun así la dejaron sola”, señaló, destacando que su hija tenía limitaciones motrices que le impedían nadar sin apoyo.
Según el testimonio de Aris, las grabaciones de las cámaras de vigilancia mostrarían que la joven estaba sin supervisión en la piscina. También acusó al personal de no haber reaccionado con prontitud y mencionó que los socorristas no estaban atentos a los sucedidos.
Los familiares respaldaron esta versión, afirmaron que la adolescente “se ahogó debido a la falta de supervisión” y pidieron que se esclarezcan responsabilidades y se tomen acciones pertinentes contra el centro.
Imputaciones por el fallecimiento de la joven en el centro terapéutico
La Justicia ha calificado el caso como homicidio culposo y ha imputado a una socorrista y a dos cuidadores, a quienes se les acusa de incumplir sus deberes de cuidado.
Los investigadores están revisando testimonios y grabaciones para reconstruir los momentos previos al fallecimiento y determinar si se siguieron los protocolos de seguridad en esta institución dedicada al cuidado de personas con discapacidad.
Este caso ha reabierto el debate sobre las medidas de seguridad y controles en centros especializados, mientras la familia sigue pidiendo justicia por la pérdida de su hija.
