La paciencia de las compañías de transporte de carga y de pasajeros ha llegado al límite: a pesar de que no ha nevado en una semana, el paso Cristo Redentor – Los Libertadores, que es el principal punto terrestre del Mercosur hacia el océano Pacífico, sigue clausurado.
El túnel que enlaza las ciudades de Mendoza en Argentina y Los Andes en Chile, lleva 27 días sin operar este lunes, registrando un cierre sin precedentes. En Mendoza, más de dos mil camiones provenientes de naciones vecinas permanecen detenidos con la esperanza de que se reabra esta vía fundamental.
La Asociación de Propietarios de Camiones (Aprocam) ha denunciado retrasos sin justificación por parte de Vialidad Nacional en las labores de despeje de la carretera 7 de alta montaña.
Desafíos climáticos complican la apertura
Sin embargo, las previsiones de nuevas nevadas para estos días han extendido aún más la espera. Durante una reunión virtual llevada a cabo el domingo por la Coordinación de frontera argentino-chilena, se acordó continuar con la clausura del principal corredor internacional de cargas hacia el Pacífico.
La Coordinación del Sistema Cristo Redentor, bajo el mando de la vicejefatura de Gabinete del Interior, indicó que después de evaluar las condiciones de las vías y los pronósticos climáticos junto a equipos técnicos de Chile y Argentina, se decidió mantener el cierre preventivo para todo tipo de transporte.
El comunicado conjunto de Chile y Argentina explica que esta decisión se debe a condiciones meteorológicas adversas en la alta montaña, con nevadas y vientos fuertes que podrían alcanzar hasta 160 km/h en ambas zonas.
Costos económicos para los camioneros
Ambos gobiernos coinciden: “Las condiciones de seguridad para el tránsito internacional no están garantizadas, a pesar de los significativos esfuerzos y trabajos llevados a cabo por ambas autoridades viales, que han permitido despejar las rutas y disponer al personal aduanero”.
Osvaldo Valle, vocero de la Coordinación de Fronteras, informó al Clarín: “Nevadas se esperan desde la noche del lunes hasta el miércoles. Después habrá una pausa breve, seguida por un nuevo frente de inestabilidad a partir del 17 de agosto”.
Infraestructura inadecuada para alternativas
Las empresas de transporte de cargas alegan que cada día de demora provoca una pérdida de alrededor de 600 dólares por camión.
“Las máquinas de vialidad permanecen inoperativas en Uspallata, con un campamento abandonado. A simple vista se observan equipos sin mantenimiento, como tolvas, topadoras y camiones salineros adquiridos para el Corredor Internacional, que ahora están inactivos”, informó Aprocam el pasado fin de semana.
La inquietud de los conductores de camiones radica en que mientras la limpieza del túnel no avanza, en Puente del Inca, a pocos kilómetros, se aprecia un estado perfecto para transitar con días soleados. “Es un desastre cómo han trabajado”, enfatizó Sergio Messina, presidente de Aprocam.
El gobierno argentino ha sugerido utilizar pasos alternativos situados en otras provincias a menor altitud, pero los transportistas señalan que carecen de la infraestructura aduanera y logística adecuada para operar. “La infraestructura no está a la altura; en Pino Hachado (Neuquén) hemos tardado tres días en despachar un camión”, expuso Marcelo Simonassi, propietario de camiones.
El cierre del paso fue decretado el 14 de julio debido a un pronóstico de intensas nevadas que se cumplió, resultando en tres metros de nieve en la frontera. A pesar de permitirse el turismo en la zona de alta montaña, el túnel internacional que conecta Argentina con Chile sigue bloqueado.
Llevamos 27 días de cierre, superando los 26 días reportados en el invierno de 2023. La situación podría empeorar, sin perspectivas de reapertura en al menos los próximos diez días.
Mendoza. Corresponsal
MG
