Hallazgo excepcional en San Pedro
El Museo Paleontológico Fray Manuel de Torres, ubicado en San Pedro, ha sumado una pieza sin igual a su colección: el más imponente colmillo de mastodonte jamás descubierto en Sudamérica. Los visitantes ahora pueden disfrutar de este y otros hallazgos en sus nueve salas, alcanzando un entendimiento más profundo de la megafauna pampeana que se extinguió hace miles de años.
Un tesoro fósil sin precedentes
El colmillo correspondía al notiomastodon platensis y fue desenterrado por miembros del Grupo Conservacionista de Fósiles en la estancia El Silencio de la familia Fossatti, situada cerca del yacimiento arqueológico Campo Spósito en Río Tala, a 10 kilómetros de San Pedro.
Colaboración interdisciplinaria
En el delicado proceso de extracción y recuperación del colmillo participaron ocho expertos, incluyendo al biotecnólogo Damián Ibarra y al paleontólogo Luciano Brambilla de la Universidad Nacional de Rosario.
José Luis Aguilar fue uno de los miembros del Grupo Conservacionista de Fósiles que hizo el descubrimiento del colmillo, cuya longitud supera los 2 metros.
Impactante por su tamaño y estado
El colmillo fue inicialmente avistado en las barrancas modeladas por sedimentos del Pleistoceno Medio a Superior, hace aproximadamente 500 mil años. La pieza, descrita por sus descubridores como “impecable y bien conservada”, mide 20 centímetros de diámetro y 2,34 metros de longitud.
Con estas dimensiones, el colmillo supera cualquier registro previo de notiomastodones en los archivos de Brasil, Uruguay, Chile, Bolivia, Perú, Colombia y Ecuador. Llegando incluso a eclipsar al colmillo de 2,26 metros que el Museo de San Pedro ha mantenido desde 2006. El naturalista Florentino Ameghino había documentado en 1876 otro colmillo de mastodonte que medía 1,86 metros.
Mastodontes, extinguidos hace casi 10 mil años, compartían algunos rasgos con mamuts y elefantes asiáticos modernos. Habitaban áreas húmedas y boscosas y se alimentaban de vegetación variada, lo que sugiere el tipo de ecosistema dominante en San Pedro hace milenios, donde un antiguo cauce fósil fue revelado en 2001.
En Campo Spósito, bajo un subsuelo de 200 mil años, y en canteras de la familia Iglesias, llenas de viejos humedales de hasta 700 mil años, se encuentran restos de 75 especies animales. Sin embargo, el primer avance del Grupo Conservacionista surgió en 1988, cuando la erosión del Paraná descubrió un fémur fosilizado de un armadillo gigante en Vuelta de Obligado.
El panorama se enriquece con este descubrimiento sin parangón, ampliando nuestro entendimiento del pasado gracias a investigadores que, conjuntamente con aficionados y residentes, han desenterrado perezosos, peces fósiles, grandes equinos prehistóricos, un cráneo de milodón y vestigios culturales de un pueblo de hace mil años, contribuyendo al relato de la antigüedad y reciente historia del noreste bonaerense.
AA
