Un avance pionero en trasplantes pediátricos
El Hospital Nacional Profesor Alejandro Posadas ha logrado un avance sin precedentes en el sector de la salud pública en Argentina al llevar a cabo, por primera vez, la donación de un corazón pediátrico en asistolia controlada con el uso de Perfusión Regional Normotérmica (PRN). Este logro establece un nuevo horizonte en la medicina de trasplantes del país, incrementando la disponibilidad de órganos.
El contexto del procedimiento
La intervención se efectuó en un niño de apenas 3 años que estaba hospitalizado en el área de Terapia Intensiva Pediátrica desde hacía un año debido a una enfermedad neurológica crónica y refractaria, que lo mantenía con soporte tecnológico. Al confirmarse la naturaleza irreversible de su condición médica, la familia decidió altruistamente donar sus órganos.
Este se convierte en el primer caso de ablación de corazón pediátrico en asistolia controlada en cualquier hospital público de Argentina.
El trabajo colaborativo para un logro médico
La complejidad del procedimiento fue posible gracias a la colaboración interdisciplinaria entre diversos equipos del hospital y el sistema nacional de procuración de órganos. Una vez tomada la decisión familiar, la Unidad Hospitalaria de Procuración de Órganos y Tejidos (UHPROT) coordinó la operación en conjunto con CUCAIBA, el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) y los equipos de ablación, trabajando todos en armonía para ejecutar el procedimiento.
“Hemos demostrado que esta técnica puede implementarse en un hospital nacional. Aunque ya es reconocida internacionalmente, impone un cambio significativo en nuestro país”, explicó el doctor Juan Kiang, quien lidera el Servicio de Cirugía Cardiovascular Infantil en el Hospital Posadas.
Comprendiendo la técnica de asistolia controlada y PRN
Normalmente, los trasplantes cardíacos provienen de donantes con muerte cerebral, donde el cerebro ha dejado de funcionar, pero el corazón sigue latiendo con soporte médico. Sin embargo, en la donación en asistolia controlada, el corazón del donante deja de latir antes de comenzar el proceso de procuración.
La técnica avanzada conocida como Perfusión Regional Normotérmica (PRN) se utiliza para preservar los órganos en estas condiciones. Permite que la circulación sanguínea se restablezca controladamente en zonas específicas del cuerpo después de la muerte, conservando los órganos oxigenados y en buen estado.
Esto mejora la viabilidad de los órganos y las posibilidades de éxito para los receptores. El Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Posadas lidera la implementación de esta técnica en el país.
Un antecedente reciente
Este progreso se suma al caso conmovedor de Felipe Palagani, un bebé de Neuquén que, a sus 12 meses y dependiente de un corazón artificial, fue sometido a un trasplante cardíaco en el Hospital Italiano de Buenos Aires el 18 de junio. Este fue el primer trasplante de Sudamérica realizado a partir de un donante en asistolia controlada, siendo uno de los escasos ejemplos en América Latina.
La historia de Felipe estuvo llena de una conexión humana excepcional con Luca, un niño de dos años que compartía habitación con él. La madre de Luca cada noche entonaba canciones infantiles para que ambos conciliaran el sueño. Eventualmente, el corazón de Luca fue donado a Felipe, otorgándole una nueva oportunidad de vida.
Innovaciones que salvan vidas
Aunque tanto el caso de Felipe como el del Hospital Posadas se relacionan con la donación pediátrica en asistolia controlada, representan diferentes hitos en la cadena de trasplantes. El primero fue el trasplante con un corazón de donante en asistolia, mientras que el segundo representa el primer caso de ablación cardíaca infantil en un hospital público bajo esta metodología.
Ambas situaciones reflejan el avance de Argentina en adoptar técnicas utilizadas a nivel internacional que amplían las oportunidades de donación y trasplante. En un contexto donde la falta de órganos es un gran desafío, cada innovación que suma potenciales donantes se traduce en nuevas esperanzas de vida. Fundamental es el acto solidario de las familias que, en momentos de gran dolor, optan por dar vida a otros.
