Han pasado casi siete meses desde el trágico accidente de tráfico protagonizado por Lucas Emanuel Belén, quien, al mando de su 4×4, causó la muerte de dos personas en Córdoba. La Cámara de Acusación ha decidido confirmar la causa en su contra y procederá a llevar el caso a juicio bajo la figura de dolo eventual.
Detalles de la investigación
Los investigadores han revelado datos clave: Belén conducía en estado de ebriedad y bajo la influencia de drogas, mientras se grababa con su teléfono y alcanzaba velocidades superiores a 135 km/h. Además, salieron a la luz mensajes previos de amigos y familiares que le instaban a modificar su modo de vida.
El accidente, que ahora lo llevará a juicio, ocurrió el 1 de febrero. La camioneta Toyota SW4 que manejaba Belén, de 28 años, chocó desde atrás a un Renault Clio, en el cual viajaban Erika Casas, de 41 años, y Horacio Manuel Díaz, de 46, ambos fallecieron a causa del choque.
Antecedentes y consecuencias legales
Desde el incidente, Belén permanece en prisión preventiva en Bouwer y ahora enfrentará cargos por homicidio simple con dolo eventual, que podría significarle una condena de entre 8 y 25 años de cárcel efectiva.
La investigación fue contundente. En el momento del choque, Belén se grababa con su celular mientras conducía a 136 km/h por una avenida. La policía comprobó que tenía 1,6 gramos de alcohol por litro de sangre y, posteriormente, se detectaron metabolitos de cocaína en su orina.
La fiscal Lourdes Quagliatti fue quien ordenó su arresto inmediato e imputación por los delitos mencionados. La Cámara de Acusación ha ratificado estas acusaciones y eleva el caso a juicio.
Reacciones de los familiares y pruebas adicionales
“Necesitamos justicia para mi hija y Horacio, dos personas maravillosas. Agradezco lo rápido que todo se ha llevado a cabo”, expresó Juana Guevara, madre de Erika Casas, tras conocer la decisión judicial.
David Casas, hermano de la fallecida, expresó su dolor en diálogo con El Doce TV, diciendo: “Nos arrebató la vida de mi hermana y cuñado, afectó a toda la familia y nos ha causado gran sufrimiento.”
El abogado de la familia demandante, Carlos Nayi, aseguró que este accidente no fue una casualidad. “La muerte de Erika y Manuel era predecible, ya que había antecedentes de este hombre que apuntaban a una tragedia inminente”, resaltó. En el celular de Belén hubo registros anteriores de conducción a alta velocidad y elusión de controles policiales.
Según La Voz, los mensajes enviados por amigos y familiares antes del accidente pretendían alertarlo sobre los riesgos de manejar bajo el efecto del alcohol y las drogas. Uno de los mensajes, de un amigo cercano y fechado en diciembre, le rogaba que no manejara en esas condiciones, sugiriendo que usara servicios como Uber para evitar desastres.
Estos mensajes serán cruciales en el juicio, ya que el dolo eventual se aplica cuando una persona es consciente de que sus acciones podrían causar la muerte, pero aún así decide continuar.
Nayi además recordó que, tras el incidente, en lugar de socorrer a las víctimas, Belén buscó agua para intentar contrarrestar el efecto del alcohol.
