Interrupción del partido de hockey y fiesta infantil
En la ciudad de Paraná, Entre Ríos, un episodio de disparos aconteció en las cercanías de un campo de juego de hockey femenino de reserva, deteniendo no solo el encuentro deportivo, sino generando caos entre los jugadores y espectadores presentes en el club Estudiantes, sede Plumín. A raíz del operativo de la policía, tres individuos fueron arrestados.
Balacera y suspensión de actividades
Durante el evento, que enfrentaba a las deportivas de Estudiantes contra las de Tilcara, se dejaron escuchar entre 15 y 20 tiros. Esto provocó que las deportistas se echasen al suelo boca abajo como medida de resguardo, y un tumulto de gritos se propagó por el área. En el mismo lugar, se realizaba una celebración infantil, lo que aumentó la cantidad de personas, especialmente niños.
El altercado armado tuvo lugar en la proximidad del club, llevando a la suspensión de las actividades en el complejo. Según Emilio Fouces, presidente del club Estudiantes, el conflicto se desarrolló a pocos metros de las infraestructuras, señalando una relación con el tráfico de drogas. Fue categórico al afirmar que “la violencia supera al deporte, cerrando puertas y deteniendo actividades”.
Fouces explicó que “las desavenencias no fueron meras disputas entre vecinos, sino que reflejan problemas serios y complejos relacionados al narcotráfico”. Sostuvo la correcta decisión de los árbitros de interrumpir el juego para resguardar la seguridad de todos los presentes.
Resultados del operativo policial
El caso fue denunciado a las autoridades, que de inmediato ejecutaron un operativo para capturar a los involucrados en el tiroteo. Durante los registros, se identificó a un joven de 18 años llevando en su mochila una “tumbera”, como se conoce comúnmente a estas armas de fabricación artesanal. Otro individuo, de 22 años, portaba un revólver oculto. Un tercer sujeto, de 23 años, intentó deshacerse de un arma arrojándola en el patio contiguo durante su detención.
La policía logró recuperar el arma y arrestó al tercer involucrado. Tras el incidente, el club Estudiantes presentó la correspondiente denuncia formal ante las autoridades competentes.
La dirección del club se reunirá el próximo lunes para evaluar cómo proseguir con las actividades deportivas en el establecimiento Plumín y para determinar las medidas necesarias que garanticen la integridad de todos los asistentes al recinto.
“El Club Atlético Estudiantes se encuentra asediado por la criminalidad que afecta al área. Y aunque no seremos indiferentes, demandamos y apoyamos las acciones gubernamentales esenciales para volver a disponer del ambiente seguro indispensable para el deporte”, expresaron enfáticamente.
