Un sueño que nunca despegó
Max Higgins, conocido como “El rey del entretenimiento”, llegó a Argentina con una propuesta ambiciosa: levantar un parque temático tipo “Disney”, destinando para ello una inversión total de mil millones de dólares. Sin embargo, su historia terminó tristemente en Libertad, Merlo, donde fue hallado sin vida en la calle a los 55 años.
El inesperado desenlace
Originario de Jamaica, Emile Maxim St. Patrick Higgins desembarcó en el país en 2007 con grandes expectativas. Planeaba crear el “Disney argentino” en San Pedro, pero su vida culminó al sur de allí, a unos 180 km. Su cuerpo fue encontrado por un conductor de colectivo, en posición fetal y sin señales de agresión. La identidad de Higgins fue confirmada, sumando así un nuevo capítulo a su desafortunada existencia.
La caída de una promesa
Durante los últimos 20 días de su vida, el empresario jamaicano había estado viviendo en situación de calle en Merlo. Las investigaciones para determinar las causas de su muerte están en curso, aunque inicialmente se sospecha que pudo ser por causas naturales, dada la ausencia de indicios de violencia.
El auge y caída del empresario
Higgins se movía en un mundo de lujo y extravagancia, rodeado de automóviles costosos, limusinas y helicópteros, correspondiendo a su imagen de empresario exitoso con oficinas en el codiciado barrio de Puerto Madero. Llegó a organizar eventos de renombre en Argentina, incluyendo el reality show “World Football Idol”, con figuras como Maradona y Batistuta en su lista de invitados.
En octubre de 2007, se trasladó en helicóptero a San Pedro para discutir su ambicioso proyecto con el intendente Mario Leandro Barbieri. Aunque el plan prometía generar 600 trabajos, nunca se materializó.
Además, Higgins parecía confiar en que su relación con grandes personalidades respaldaría sus promesas, como cuando Maradona lo acompañó en la promoción del reality en julio de 2007. Sin embargo, todo era una fachada, como reveló posteriormente su esposa Sandra Zapata, quien expuso la inexistencia de la riqueza de Higgins y sus antecedentes legales por estafas en el Reino Unido y Estados Unidos.
Tras el colapso de su imperio ficticio, Higgins pasó de los hoteles de cinco estrellas a dormir en la recova de la avenida Alem, usando un maletín como almohada. En el año 2021, Telenoche lo encontró en la calle, completamente arruinado y lamentándose por los problemas relacionados con sus inexistentes dos billones de dólares.
