Un episodio angustiante culminó con un desenlace lleno de alivio para los parientes de un infante que enfrentó el riesgo de asfixia, y que fue rescatado por un oficial de la Patrulla Municipal de San Isidro.
Un rescate en el momento preciso
Todo comenzó mientras el pequeño de un año descansaba en la residencia de su abuela, acompañado de sus tías, cuando notaron que tenía serios problemas para respirar. Preocupados, salieron a la calle con la intención de llevarlo a un centro médico. En ese instante, una patrulla municipal pasó por la calle El Indio al 2400, en Villa Adelina, durante la madrugada del 18 de julio.
Intervención oportuna del oficial
Observando la escena, los patrulleros detuvieron el vehículo y uno de ellos tomó al niño para realizar la maniobra de Heimlich, un procedimiento de primeros auxilios esencial cuando algo bloquea las vías respiratorias de una persona.
“Solo se escuchaba un pequeño silbido al respirar. Al acercarnos, su color era violáceo. Intentamos maniobras de resucitación, pero no respondía. Salimos al exterior a llamar a los padres y procurarle aire, aunque no mejoraba”, relató una prima que acompañaba al niño.
Testimonio visual del incidente
En las tomas de la cámara de vigilancia municipal del área, se observa que después de algunas maniobras el pequeño reaccionó. Una de sus tías lo revisó para asegurarse de que estuviera bien.
La tía lo levantó, lo abrazó y después se dirigió al oficial que realizó la intervención para agradecerle con un emotivo abrazo.
Simultáneamente, el equipo avisó al Hospital Municipal Ciudad de Boulogne para que el personal médico estuviera listo para atender al niño. La familia fue escoltada por la patrulla hasta la sala de emergencias, donde confirmaron que el niño estaba en buen estado de salud.
“Fue una experiencia extremadamente angustiante. Afortunadamente, ellos llegaron como verdaderos ángeles”, comentó la prima.
El oficial que llevó a cabo la maniobra ya había aplicado técnicas de primeros auxilios con éxito en dos ocasiones previas durante su servicio. Los agentes de San Isidro reciben formación y entrenamiento en procedimientos de RCP y atención ante emergencias.
Al día siguiente, la madre de Milo quiso expresar su gratitud públicamente hacia los oficiales mediante una conmovedora publicación en sus redes sociales. Recordó que, en medio del “mayor susto de nuestras vidas”, la patrulla llegó justo cuando se dirigían apresuradamente al hospital. Resaltó que los oficiales no solo lograron que su hijo recuperara la conciencia, sino que también los escoltaron hasta el hospital, alertaron al personal médico para que los esperara y permanecieron con la familia hasta asegurarse de que el bebé estuviera fuera de peligro.
“Gracias por su rápida acción, por brindarnos tranquilidad y, sobre todo, por auxiliar a Milo cuando más lo necesitaba”, escribió. Concluyó su mensaje con una frase que captura lo que significó esa madrugada para la familia: “Cristian, fuiste nuestro ángel.”
MG
