Una misión que trascendió funciones
“Nos convertimos en sus padres, dejando a un lado nuestra labor como policías”, expresaron el viernes pasado los efectivos de la Policía de Córdoba que localizaron a la pequeña de 2 años buscada intensamente en Cosquín. Estas palabras se pronunciaron durante un evento donde el gobierno de Córdoba reconoció su esfuerzo, otorgándoles un ascenso.
Las inquietudes de la madre
La madre de la pequeña también dialogó con medios locales, sugiriendo la posibilidad de una intervención en la desaparición: “Es improbable que se haya alejado por su cuenta. Mi hija nunca se movería de su lugar habitual”.
Una búsqueda compleja y un final esperanzador
Durante un angustiante lapso de veinte horas, en Cosquín y toda la provincia de Córdoba se vivió una inquietud palpable. Esmeralda, con apenas dos años y ocho meses, había desaparecido un miércoles y fue localizada el jueves en las inmediaciones del barrio San José Obrero, donde reside con su madre, Tania, de 24 años. Hallaron a la niña los oficiales de la Policía de Córdoba en un área que había sido revisada varias veces sin resultados positivos. Sin embargo, Cabrera y Badra decidieron examinar cuidadosamente el terreno, y su decisión rindió frutos.
El relato emocionante del hallazgo
Badra fue el primero en divisarla: “No lo podía creer. Estábamos en la moto, la vimos salir del monte espeso, me detuve y la pequeña empezó a llorar. La cargué, la recosté en mi hombro y se calmó”. Cabrera compartió la emoción: “Nos miramos, y las lágrimas brotaron”.
El primer comentario de Cabrera, entre sollozos, fue: “La encontramos, está bien”. La menor solicitó agua, presentaba pequeños rasguños en la cara y señales en su cuerpo. Tras eso, se activaron las medidas de socorro y médicos confirmaron su buen estado de salud.
A 437 metros de su hogar ubicaron a Esmeralda, en una zona previamente examinada. “Estuvimos aquí antes, pero no hallamos nada. Esto será revisado por las autoridades”, comentaron los agentes.
El viernes en el Centro Cívico, Cabrera fue promovido a sargento primero y Badra a cabo, recibiendo una distinción especial. El gobernador Martín Llaryora destacó: “Optaron por quedarse y continuar. Esto es más que vestir un uniforme; significa tener el corazón dispuesto a servir. Proteger a los protectores es esencial”. Por otra parte, insistió en la necesidad de continuar con la investigación, en manos de la fiscal Silvana Pen.
Tania también se refirió al hallazgo: “Se revisó la zona cientos de veces”. Comentó también sobre los signos físicos de su hija y la cercana presencia de un circo: “Está en manos de la justicia. Apareció cerca del circo y todo debe investigarse”. Añadió sobre las marcas: “Parece ser alergia, tal vez de espinas; tiene ronchas también”.
“Esmeralda está animada, se aferra a su hermanito, con quien comparte un fuerte vínculo”, finalizó Tania.