Desde horas antes del mediodía, los seguidores de la Selección comenzaron a congregarse en el Fan Fest situado en Plaza Seeber, en la Avenida Sarmiento. Se reunieron para mostrar su apoyo al equipo nacional, que se enfrentaba a Egipto en los octavos de final del Mundial celebrado en Estados Unidos, México y Canadá. La atmósfera estaba teñida de azul y blanco en ese parque de Palermo, reflejando el fervor futbolístico de un día perfectamente soleado.
A cada persona que ingresaba al recinto se le entregaban banderitas argentinas de plástico para animar a la Selección desde el inicio del encuentro.
A pesar de que el clima marcaba 11 grados, el entusiasmo y la pasión de los seguidores argentinos encendían el ambiente desde mucho antes de que comenzara el partido.
El inicio del partido
El primer revés llegó a los 16 minutos de juego cuando Egipto anotó un gol de cabeza, enfriando los ánimos del Fan Fest. “Vine directo desde mi casa para apoyar al equipo. A pesar del gol de Egipto nada cambia, estoy aquí”, comentó Gonzalo Dacco a Clarín, quien se ausentó del trabajo para animar a la Selección en este evento.
La hinchada argentina reaccionó rápidamente, permaneciendo intensa ante cada oportunidad que pudiera igualar el marcador. “Me encanta Argentina, me encanta Argentina”, repetía el narrador desde la masiva pantalla.
Sufrimiento y esperanza
Cecilia Cousido y su hija Pachi, aunque descontentas tras el primer tiempo desfavorable, reflexionaban sobre su decisión de ver el partido fuera de casa. “No sé si fue lo más acertado, veníamos viendo todos los juegos en nuestro hogar”, comentó, sonriendo mientras decía que mantenían la mayoría de sus tradiciones, con la pequeña Pachi pintando la bandera en su rostro.
Cercana a ellas, Ixel Alcántara, visitante desde México por trabajo, compartía: “Conozco la pasión de los argentinos y sabía que aquí sería una celebración,” con respecto a su visita al Fan Fest.
El clímax del encuentro
El ingreso de Lautaro Martínez renovó las esperanzas entre los aficionados, quienes aplaudían animados por una posibilidad de empatar. Sin embargo, Egipto aumentó su ventaja rápidamente, haciendo que algunos asistentes consideraran retirarse, aunque muchos permanecieron con la esperanza de un milagro que les permitiera seguir avanzando hacia los cuartos de final.
Todo cambió a los 79 minutos cuando Cuti Romero marcó el gol del descuento, provocando una oleada de vítores y saltos en el Fan Fest. Solo cuatro minutos después, Messi anotó el empate, llevando a los asistentes al paroxismo de la emoción.
El desenlace feliz
Y aún quedaba la gran sorpresa. En el minuto 93, Enzo Fernández logró el 3-2 con un cabezazo, culminando la asistencia de Lautaro Martínez. La alegría fue desbordante, celebrándose con gritos y aplausos después de tantos minutos de tensión. Una oleada de felicidad irrumpió en el Fan Fest.
Jessica Blanco, visiblemente emocionada, compartió: “Dios mío, estoy temblando, cuánto hemos sufrido,” tras el final del partido.
Con el pitazo final que selló el 3-2 a favor de Argentina, la multitud estalló en júbilo: “¡Argentina!, ¡Argentina!, ¡Argentina! ¡Lo logramos!”, mientras comenzaba la celebración en Plaza Seeber con el himno nacional y acordes de “Muchachos”, al compás de una tarde llena de drama y emoción.
Celebraciones paralelas
A aproximadamente 4 kilómetros de distancia, en Chacarita, se vivió una escena igualmente festiva. En el Parque Los Andes, otro grupo siguió el encuentro a través de una pantalla gigante, con miles de fanáticos presentes.
En palabras del Gobierno de la ciudad, muchos bares, cafés y restaurantes ofrecieron promociones, decoraciones especiales, sorteos y espectáculos en vivo para seguir el partido de la Selección.
Según cifras oficiales, entre Plaza Seeber y Parque Los Andes se congregaron aproximadamente 170 personas, celebrando la clasificación de Argentina para los cuartos de final, un encuentro programado para el próximo sábado a las 22 horas, contra el vencedor de Suiza-Colombia, cuya transmisión también se llevó a cabo en el Fan Fest.
