El Ministerio de Salud de la Nación, a través de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA), ha advertido que las chances de que el fenómeno climático alcance una intensidad significativa crecerán notablemente con la llegada de la primavera austral. Este aviso fue realizado durante una presentación a un grupo selecto de periodistas, donde se compartieron preparativos de un plan para apoyar a las comunidades inundadas y con falta de capacidad hospitalaria, consecuencia de las condiciones climáticas causadas por la corriente El Niño.
Preparativos bajo la dirección de DINESA
Mario Lugones está a cargo de la cartera de la que depende la DINESA, dirigida por Federico Villagrán, un experimentado cirujano y médico aeroevacuador que fundó el SAME en la provincia de Buenos Aires. Durante la participación de Saúl Flores, secretario de Gestión Sanitaria, se expusieron proyecciones de lluvias para los próximos meses en Argentina, afectada por el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS).
Zonas preocupantes y áreas en riesgo
Las autoridades no tienen dudas de que algunas áreas del país enfrentarán una primavera complicada. Las lluvias, provocadas por el calentamiento anómalo del Pacífico, se combinan con vastas áreas inundables en el Nordeste y Litoral de Argentina. Según la información disponible, provincias como Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Formosa y Chaco, tienen muchas zonas susceptibles de inundación, basándose en datos satelitales históricos desde 1984 hasta 2021.
Despliegue de recursos ante la amenaza climática
En total, las tierras inundables suman 5.476.680 hectáreas, alrededor de catorce veces el tamaño del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La casi un millón de personas que residen en estas áreas también comparte su espacio con 228 kilómetros de rutas nacionales, 284 kilómetros de rutas provinciales y 483 kilómetros de líneas eléctricas de alta tensión. Si bien el enfoque principal de DINESA se centra en estas regiones, podrían surgir necesidades en otras áreas del país, como Cuyo y Córdoba, en los próximos meses.
Como parte de una estrategia renovada, el Ministerio de Salud ha anunciado el despliegue de un hospital móvil, conocido como ERMEH, que ya se utilizó durante las inundaciones en Bahía Blanca en 2025. Este hospital es parte de un sistema más amplio de respuesta médica, que incluye escalas de asistencia coordinadas para enfrentar situaciones críticas.
Además, se han implementado medidas preventivas, como la limpieza de canales para facilitar el drenaje de agua, y se están ajustando las predicciones en hospitales que podrían estar en riesgo de inundación si se supera el nivel de lluvias esperado.
Innovación en monitoreo y gestión de desastres
En un movimiento significativo, la DINESA ha sido aceptada en la red de la Agencia Federal de Emergencias, un paso que refuerza los sistemas de monitoreo de datos y planificación preventiva. Ahora, la DINESA colabora con el Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR), utilizando una moderna central de monitoreo que permite crear mapas dinámicos de eventos como incendios, inundaciones y lluvias. Esta central se alimenta de datos proporcionados por varias entidades gubernamentales y científicas.
