Un trágico incidente en Los Polvorines se cobró la vida de un niño de un año que se asfixió tras tragar una uña postiza en su hogar. Este suceso, que actualmente está bajo investigación judicial, además derivó en una disputa entre los familiares del menor, específicamente entre sus padres separados.
Aylín, la madre del pequeño, detalló: “Al salir de identificar el cuerpo de mi bebé, comenzaron las agresiones. Me golpearon y fue necesaria la intervención de la Policía. A los otros los metieron dentro del hospital, mientras que nosotros fuimos trasladados en un patrullero”.
El fatídico evento tuvo lugar el 21 de marzo en el municipio de Malvinas Argentinas. Posteriormente, la autopsia reveló que Dante Valentín Bermudes Rumi sufrió asfixia debido a una obstrucción en las vías respiratorias. Al parecer, dos objetos quedaron atascados en su garganta.
Siendo su madre una profesional en manicura, Dante tuvo acceso a las uñas postizas. La autopsia descartó otras heridas y la investigación continua abierta para establecer las causas del deceso. Un fiscal se encuentra en el proceso de determinar si fue un accidente casero.
“Estaba en casa cuando noté que no respiraba. Busqué ayuda en mi vecina para tratar de liberarlo, pero no lo consiguió. Luego, mi tía intentó sin éxito. Corrí de inmediato al hospital”, compartió la madre durante una conversación con TN.
El menor arribó al Hospital de Trauma de Grand Bourg en cuestión de minutos, pero fue declarado sin vida y los esfuerzos de reanimación resultaron infructuosos.
Conflicto familiar en medio de la tragedia
La llegada del padre del niño al hospital desencadenó más violencia, ya que este agredió a su expareja Aylín y a su actual compañero. Aylín añadió: “Mientras yo identificaba a mi hijo, él agredió a mi papá primero”.
El lamentable fallecimiento de Dante no hizo más que intensificar una tensa situación familiar. Denuncias y un velorio con restricciones solo complicaron más las relaciones entre los padres del chico. “Van a pagar por lo que hicieron, hijo. Intentaron velarte sin avisarme”, dijo la madre.
El padre tomó la iniciativa de organizar el velatorio, excluyendo deliberadamente a Aylín y a su familia materna. La situación se tornó tan complicada que las autoridades policiales se vieron obligadas a intervenir y trasladar a Aylín a la comisaría.
“No me proveyeron de ninguna información. No me avisaron del lugar ni del momento del velatorio y el entierro. El padre pagó para que yo no pudiera participar del proceso”, expresó Aylín con tristeza.
Aylín también lamentó el escaso tiempo que tuvo para despedirse de su hijo: “Solo pude estar con él 45 minutos, por decisión del padre. Él se encargó del velorio y del entierro”. Ante lo que califica como un capricho de su ex, ella tiene la intención de acudir a la Justicia.
En sus redes sociales, Aylín criticó duramente a su ex, alegando: “Nunca, desde que Dante nació, se molestó en cambiar un pañal. Lo veía apenas una hora, aunque tenía el control total de su agenda laboral. Pero siempre encontraba tiempo para el ocio. La abuela era quien asumía todas las responsabilidades”.
