Para Naiara Rogers, la alegría de ser madre era inmensa. Había dado la bienvenida a una niña, llenando de felicidad a toda la familia. Sin embargo, esa dicha se vio empañada en poco tiempo.
La llamada que cambió todo
En la madrugada del sábado, mientras se recuperaba en el hospital tras una cesárea acompañada de su madre Verónica, ambas recibieron un llamado perturbador. Su hermano Exequiel informó que su padre, Alexis Oscar “Pipa” Rogers (50), fue asesinado por un grupo de cuatro guardias de seguridad en la entrada del bar Sutton en Bella Vista.
“Pipa” había llegado al lugar junto a Exequiel y un amigo alrededor de las 3:36 de la madrugada con la intención de celebrar la llegada de su nieta. Los guardias le impidieron el acceso al explicar que el local estaba por cerrar. Todo se complicó tras un comentario que “Pipa” le hizo al oído a uno de los guardias.
Llamado a la justicia
Después de ser golpeado y estrangulado, “Pipa” cayó sin levantarse nuevamente, llevándose consigo el sueño de conocer a su nieta. Naiara Rogers escribió en Facebook, luego de que el caso ganara notoriedad: “Por vos, por Francesca que no te va a poder conocer y por todos los que fueron víctimas del abuso de poder de los guardias, ¡justicia!”.
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En su publicación, Naiara también expresó: “Descansá en paz querido viejo, te extrañaremos siempre. Prometo que lucharé por justicia tan pronto me recupere, no dejaré de hacerlo. A quienes justifican la violencia con la muerte, les deseo que nunca deban recibir una llamada como la que recibí en plena madrugada, sabiendo que a tu papá lo asfixiaron hasta la muerte”.
Francesca es la tercera nieta que se suma a la familia, según explicó Verónica, la esposa de “Pipa”, en una entrevista con C5N.
Verónica comentó: “Pipa era un hombre maravilloso, mi compañero de vida durante 30 años de matrimonio. Era un padre excepcional, trabajador, querido por todos. Era un ferviente defensor de la justicia y esa causa llevaré adelante”.
Con dolor, relató que desde el hospital, mientras acompañaba a Naiara tras su cesárea, recibió la devastadora noticia: “Fue mi hijo quien me lo dijo y, consternada, intenté dirigirme a la comisaría sin que nadie del boliche se acercara a darnos alguna explicación”.
Exequiel Rogers, de 23 años, acompañaba a su padre durante el incidente con los guardias, sufriendo él mismo lesiones en uno de sus ojos debido al conflicto.
“Intento mantenerme fuerte pero es difícil. Mi padre no merecía esto, demandamos justicia. Era un hombre trabajador que jamás recurrió a la violencia”, expresó Exequiel visiblemente afectado.
Aún impactado, Exequiel, familiarmente apodado “Pipita”, comentó a Clarín que no ha testificado ante la fiscalía ya que todavía no se siente listo para rememorar los dolorosos eventos.
En su profesión, Alexis Rogers se destacaba como técnico escénico en Tecnópolis y era un ferviente seguidor del peronismo y del club River. Pertenecía al Sindicato Argentino de Técnicos Escénicos (S.A.T.E.).
Completando sus estudios a través del programa FinEs en Tecnópolis, de Vicente López, sus ex compañeros y profesores compartieron sus condolencias y un llamado a la justicia en redes sociales.
“Querido ‘Pipa’, eras un militante comprometido con lo social y político, identificado por tu compromiso inquebrantable hacia tu familia y comunidad”, expresaron, recordando su dedicación a la participación colectiva.
El caso ahora continúa con la detención de los cuatro guardias involucrados: Horacio Ariel García, Kevin Iván Hostar, Roberto Muñoz y Pablo Francisco Urquiza, acusados de homicidio. Se espera que la autopsia confirme la causa de muerte por asfixia.
