Desde su regreso a Argentina hace poco más de una semana, Nahuel Gallo, el gendarme argentino que estuvo retenido por más de un año en Venezuela bajo el régimen chavista, ha comenzado a reintegrarse a su rutina diaria. Después de someterse a chequeos médicos y de estar con su familia, Nahuel experimentó una de las alegrías más esperadas: llevar a Víctor, su hijo de tres años, al jardín por primera vez.
Recién llegado y reuniones privadas
Al arribar al país en la madrugada del 2 de marzo, Gallo se reunió en privado con algunos familiares y también ofreció una conferencia de prensa para compartir el calvario que vivió. Poco a poco, empieza a retomar su libertad con normalidad. María Alexandra Gómez, su esposa, expresó en redes: “Hasta en los días más frenéticos existe algo hermoso”.
Un momento muy esperado
“Hoy experimentamos uno de esos instantes cotidianos que son inmensamente significativos para nosotros: Nahuel pudo llevar a Víctor al jardín por primera vez”, comentó su esposa emocionada en su perfil de X, acompañando sus palabras con dos imágenes conmovedoras del momento.
Victor afronta una nueva etapa
Tras más de un año separados, el pequeño Víctor muestra su felicidad al tener a su padre de vuelta. “Víctor optó por no quedarse solo, así que hubo abrazos, miradas de ‘no quiero separarme’, y un tiempo de adaptación”, relató María Alexandra sobre la vivencia de esa mañana.
Primeros pasos hacia una nueva vida
La despedida, aunque breve esta vez, se extendió más de lo planeado. A pesar de haberse distanciado de pequeña edad, Víctor mantiene un vínculo cercano con su padre. En su publicación, María Alexandra, que luchó incansablemente por la libertad de su esposo, expresó su júbilo de tenerlo de nuevo: “Poco a poco retomaremos nuestro ritmo, aprendiendo a la par y agregando rutinas pequeñas que parecían lejanas”.
La esencia, como dijo la esposa de Nahuel Gallo al concluir su relato, reside en “revivir esos momentos simples” que tanto anhelaron.
D.D.
