Repercusión en la economía de Encarnación
La bancarrota de Ueno Bank ha ocasionado un nuevo revés para la economía de la ciudad de Encarnación, Paraguay, que ya venía sufriendo por la menor afluencia de compradores procedentes de Argentina. Aparte del problema que representa la congelación de los depósitos de numerosos clientes, un elegante hotel boutique relacionado con este banco cerró sus operaciones, perjudicando a muchos, entre ellos a visitantes argentinos.
Impacto inmediato en el sector hotelero
El anuncio de la suspensión de actividades del banco coincidió con el envío de un simple correo electrónico a quienes tenían reservas en Alula Hotel, informándoles del cese de actividades “debido a la situación que atraviesa el país y que afectó directamente a la empresa”. No se ofrecieron rembolsos ni alternativas para reprogramar las estadías.
Consecuencias para empleados y comercios
Medio centenar de empleados se quedaron sin poder acceder a sus puestos de trabajo en el hotel, que ocupaba tres pisos del Costanera Shopping de Encarnación. Este establecimiento fue adquirido hace unos meses por FRANEDE SA, vinculada con el Grupo Vázquez, principal accionista de Ueno Bank.
Mientras tanto, el presidente de la Cámara de Comercio local, Conrado Kiener, reconoció que el cierre de la entidad bancaria afecta principalmente a pequeños empresarios y comerciantes, previendo interrupciones en la cadena de suministros hasta que la situación se equilibre. Además, muchos trabajadores de la región recibían sus sueldos a través del banco.
Por otro lado, en la ciudad, la actividad comercial al otro lado del puente internacional “San Roque González de Santa Cruz” se mantuvo sin cambios significativos, con la continua presencia de visitantes de Argentina y Brasil, algunos de los cuales notaron una pequeña revalorización de otras divisas en comparación al guaraní.
En la zona de Vista Alegre, con el Estadio Municipal como punto de referencia, trabajadores comenzaron a retirar las grandes letras que promocionaban al quebrado banco antes del partido entre Guaraní y Olimpia.
En San Juan del Paraná, las autoridades judiciales irrumpieron en el lujoso condominio “Agua Vista”, donde localizaron un yate de lujo que pertenecería a Miguel Vázquez, CEO del Grupo Vázquez y Ueno Bank. La embarcación, amarrada en la marina del barrio cerrado, quedó bajo vigilancia policial.
