Tragedia en Playa Magagna: la muerte de una niña
Los habitantes de Trelew, Cristian Vázquez y Marcia Miranda, decidieron regresar a Playa Magagna, un llamativo y sereno balneario de Chubut, a solo 13 kilómetros de Rawson, para disfrutar de un fin de semana largo. Sin embargo, dos horas después de llegar el 13 de junio, un evento catastrófico ocurrió: su hija de cinco años fue atacada fatalmente por un perro.
El trágico incidente se produjo frente al alojamiento temporal que la familia había alquilado. Mientras Cristian y Marcia preparaban el almuerzo, una comida sencilla de pasta, permitieron que sus hijos jugaran en la playa cercana.
El hermano de Cristian había facilitado su transporte desde Trelew, regresando a la ciudad después de haber asistido a Cristian a montar una caña de pescar para su hijo Lorenzo de diez años.
El fatídico encuentro
Era alrededor de las dos de la tarde cuando Lorenzo jugaba con una prima cerca de la casa y Alma fue a reunirse con ellos.
“Ten cuidado con el perro”, le había advertido su madre, refiriéndose al perro pastor alemán de la dueña de la propiedad vecina, que les había infundido temor al llegar, mostrándose amenazante.
El portón de la casa fue abierto, y la pequeña niña, sin sospechar el peligro, se dirigió a la playa donde estaban los otros niños.
Unos diez minutos después, Cristian salió de la casa solo para encontrar a Alma inmóvil en el camino. En un primer momento pensó que un auto podría haberla atropellado, pero pronto comprendió que había sido atacada por un perro.
“Estaba a solo tres metros del portón”, recordó Vázquez, quien intentó desesperadamente salvar la vida de su hija aplicando RCP, pero advirtió que tenía una herida mortal en el cuello, lo que confirmaba la gravedad del ataque.
Entre los perros callejeros que merodeaban la zona, uno en particular fue señalado como el atacante. Apodado “Perejil” por la policía, el perro fue vinculado directamente con el incidente, mientras la ciudad de Trelew llena de tristeza y solidaridad cuestionaba su culpabilidad. Incluso los mismos padres de Alma encontraban la acusación dudosa.
El perro fue llevado a custodia legal en el refugio Los Callejeros, donde incluso cuenta con representación jurídica del estudio OMT.
En otro momento, Vázquez relató cómo su esposa había olvidado comprar puré de tomate y cómo “Perejil” había acompañado a su esposa e hijos durante su breve caminata al quiosco y de regreso.
Posterior al ataque, Vázquez tiene vívida la imagen del perro sentado calmadamente cerca de una figura religiosa, sin rastros visibles de sangre.
Aunque la fiscalía mostró videos del perro con manchas de sangre en el pecho, Vázquez insiste en que no recuerda verlo así, ni cree que “Perejil” sea el verdadero atacante.
La fiscal jefe de Rawson, Laura Castagno, junto con la Fiscalía Ambiental, liderada por Florencia Gómez, llevan la investigación, recogiendo pruebas para análisis en laboratorios especializados.
La lucha por la verdad y la justicia
Vázquez expresó su frustración al percibir que el caso parecía tener más enfoque hacia el perro que hacia la tragedia de su hija. Se sintió ignorado y decepcionado ante lo que considera pruebas parciales y mal manejadas.
Aseguró que varios aspectos del caso, como la existencia de cámaras en la propiedad vecina, y las heridas de su hija, indican la presencia de un perro más grande que “Perejil”.
El abogado Oscar Marinao Toledo, que apoya tanto a la familia de Alma como al perro investigado, también criticó la falta de acceso completo al expediente del caso por parte de la fiscalía.
Marinao Toledo enfatizó la importancia de considerar todas las pruebas y realizar exámenes a otros perros potencialmente involucrados en el ataque.
Defensa de “Perejil”
Otra narrativa del caso presenta a los defensores del perro, representados por Gerardo Martínez y Bibiana Dualde, quienes argumentan que el aislamiento de “Perejil” en una jaula podría haber alterado su comportamiento y su disposición al análisis por su detención en condiciones adversas.
Martínez expresó que mantener al perro encerrado constituye maltrato y no resuelve el verdadero problema de identificación correcta del atacante.
Mientras tanto, la comunidad en Trelew sigue abogando por la justicia en todas sus formas, consolando a la familia de Alma y buscando exonerar a “Perejil”.
La jueza Ana Karina Breckle decidió prohibir la difusión de imágenes del perro para proteger tanto al animal como a los dolientes.
Sandra Jaques, de una organización defensora de animales, aseguró que cualquier perro agresivo mostraría sangre en la boca, no solo en el pecho, resaltando la inocencia de “Perejil”.
Esta compleja y triste historia ha impactado a muchos, generando debates sobre la justicia y el tratamiento a los animales. Continuamos a la espera de que se revele toda la verdad en honor a Alma.
Carteles de las marchas reflejan ese sentir: “Justicia por Alma y Perejil. Free Perejil. Basta de esta justicia corrupta”, reivindicando la inocencia del perro.