La trágica muerte de Ángel Nicolás López, un niño de cuatro años en Comodoro Rivadavia, estuvo relacionada con una severa “hipertensión endocraneana debido a un edema cerebral generalizado, combinada con la herniación de las amígdalas cerebelosas y agravada por una hemorragia subaracnoidea”. Además, su historial médico confirmó que había experimentado un trauma previo.
Tales fueron los resultados finales de la autopsia a la que Clarín tuvo acceso. Se evidenció que el cerebro de Ángel sufrió un deterioro que llevó a la pérdida de todas sus funciones vitales. Para profundizar sobre su deceso, dos expertos proporcionaron explicaciones acerca de este tipo de daño cerebral.
El Proceso Médico en el Hospital
De acuerdo con el neurólogo Alejandro Andersson, el reporte plasma la “secuencia fisiológica que desembocó en el fallecimiento de Ángel”.
El informe describe que todo se originó por un sangrado en el área circundante al cerebro. “Este sangrado resultó en un edema cerebral general que ocasiona una notable hinchazón de todo el cerebro. Dado que el cráneo es una estructura rígida, esto aumenta significativamente la presión intracraneal”, explica.
Esta sobrepresión no solo afecta al tejido cerebral sino que obstruye el flujo sanguíneo. “Los vasos que proporcionan irrigación al cerebro se comprimen”, lo que empeora el escenario clínico.
Complicaciones Derivadas de Lesiones Cerebrales
“Estas lesiones pueden desencadenar una respuesta inflamatoria conocida como edema”, aclara el neurocirujano Leandro Carballo.
Andersson detalla que “la herniación de las amígdalas cerebelosas ejerce presión sobre el tronco encefálico, el cual es crucial para funciones vitales como la respiración y el control de la presión arterial”.
Carballo agrega que en situaciones de extrema hipertensión endocraneana “la presión sobre el bulbo raquídeo puede llevar a un paro cardíaco y respiratorio”.
Se describe como una cadena típica en traumas severos: una lesión inicial, sangrado, inflamación, aumento de presión y, finalmente, un fallo cardiorrespiratorio.
El Origen de la Hemorragia
No obstante, Andersson señala que aunque la autopsia detalló las causas de muerte, aún resta esclarecer el origen del sangrado.
“En un niño de esa edad, una hemorragia subaracnoidea puede deberse a múltiples factores: desde la ruptura espontánea de un aneurisma o malformación vascular, a trastornos de coagulación o traumas como golpes directos o caídas”, comenta.
Además, “se reconoce en la literatura médica el abuso traumático por sacudimiento, que causa hemorragia y edema sin dejar marcas externas visibles”.
Se requiere determinar la causa subyacente del deceso, mediante más análisis histopatológicos y pericias forenses.
“El daño craneal no es fijo, es progresivo y se desarrolla a lo largo del tiempo”, advirtió Carballo.
“Un Incidente Previos a la Catástrofe”
Según el reporte médico de los paramédicos que atendieron a Ángel, el niño había sufrido una lesión anterior al colapso cardiorrespiratorio que motivó su traslado al hospital. A raíz de esta información, Mariela Altamirano, la madre biológica a quien se le había devuelto la custodia, y su pareja fueron detenidos.
“Se recibió al paciente por un paro cardiorrespiratorio, informándose de un antecedente traumático previo”, indica el parte médico.
Decisiones Judiciales
Esto indica que hubo un trauma antes del deterioro, concuerda con lo que los doctores describieron.
El documento también narra que Ángel llegó en condiciones críticas: “El paciente se recibe en estado grave, inconsciente, pálido, sin respuesta a estímulos, continuando con ventilación positiva y signos vitales tenues”.
La doctora encargada procedió a intubar al niño y a colocarle una sonda nasogástrica, según consta en el informe. Su estado era alarmante: tenía alta presión sanguínea y niveles de glucosa elevados. Fue ingresado a cuidados intensivos donde falleció horas después.
Los exámenes pendientes deberán esclarecer si el trauma previo fue el factor desencadenante de la serie letal de eventos que concluyeron con la pérdida de Ángel.
Luis López, junto a su pareja Lorena Andrade, culparon directamente a Mariela Altamirano, madre del pequeño.
Ángel estaba en compañía de su madre el Domingo de Pascuas en la noche cuando, según su testimonio, su compañero notó que el niño no respiraba y lo transportaron al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. Fue admitido en cuidados intensivos y falleció después de la medianoche. “Yo no acabé con la vida de mi hijo. De hecho, lo protegí y lo busqué”, sostuvo la mujer en su defensa.
El juez Pablo José Pérez había dictaminado que Altamirano recuperara la custodia y Ángel estaba en el proceso de restablecimiento de vínculos con su madre.
Conclusión
Comodoro Rivadavia. Reporte especial.
EMJ
