Puertas con una altura superior a tres metros y un ancho cercano a los seis metros empezaron a ser colocadas este jueves en un barrio en la ciudad de Villa Allende, en Córdoba, como una medida para combatir el problema de la inseguridad. Las construcciones comenzaron en áreas como Loma Sur y Pan de Azúcar, donde se restringirá el tráfico de vehículos durante las horas nocturnas.
De acuerdo a lo mencionado por las autoridades locales, los portones cerrarán totalmente ciertas calles consideradas las más peligrosas de la localidad entre las 22 y las 6 horas. El intendente Pablo Cornet destacó que esta iniciativa es parte del Plan Integral de Seguridad Vecinal de la ciudad.
Con esta acción, Villa Allende se convierte en la primera ciudad del país en aplicar esta estrategia contra el crimen. En 2010, se intentó algo parecido en Guaymallén, Mendoza, pero no tuvo éxito.
Avances en los barrios de riesgo
En barrios como Loma Sur, las labores de excavación y colocación de pilotes que sostendrán las estructuras de las puertas ya están en marcha. Habrá cinco portones en esta zona para ayudar a disminuir el índice de criminalidad.
Empezamos a colocar los portones que forman parte del Programa Integral de Seguridad Vecinal en nuestra ciudad. #ciudadsegura #seguridad pic.twitter.com/lOFRhPmUl3
— Municipalidad Villa Allende (@MunicipalidadVA) April 16, 2026
En varios casos, se está considerando añadir pasos peatonales con barreras, similar a los barrios cerrados. La respuesta de la comunidad es variada, algunos apoyan la medida mientras otros muestran descontento porque consideran que estas puertas no detendrán a los delincuentes, pero sí limitarán la libertad de movimiento de los residentes.
Desde el ayuntamiento se ha comunicado que los portones no tendrán apertura individual ni control remoto para residentes o servicios, y forman parte del “Programa integral de prevención del delito y seguridad vecinal de la ciudad”.
El programa también incluye la instalación de cámaras de vigilancia en espacios públicos, así como un aumento en el monitoreo y patrullaje, entre otros métodos de seguridad.
Impacto económico y operativo de la propuesta
Durante el período nocturno y hasta las 6 de la mañana, las calles estarán bloqueadas, y el tránsito deberá desviarse por las entradas autorizadas.
La inversión total por parte del municipio para estos portones es de 106 millones de pesos para las 13 instalaciones, con más de 80 millones de pesos destinados a su montaje.
Reacciones a nivel local y legal
Luego de comenzar los trabajos para la instalación de las puertas, los vecinos de Villa Allende han expresado sus opiniones, tanto a favor como en contra. Los opositores han llevado esta decisión del municipio a los tribunales y han realizado protestas frente a las instalaciones judiciales.
“La Cámara desestimó nuestras pruebas y no dictó medidas al respecto. Continuamos recogiendo firmas y estamos confiados en que el Tribunal Superior tomará una decisión justa”, manifestó Pedro Yagüe, portavoz de los amparistas.
En contraste, Felipe Crespo, secretario de Gobierno municipal, afirmó que fueron los propios vecinos quienes apoyaron la idea de los portones como medida contra la violencia.
“Los habitantes de Villa Allende, Lomas Sur y Pan de Azúcar, tienen una ventaja respecto a otros en este momento porque con los recursos municipales se financia un sistema para mejorar su seguridad primero a ellos”, manifestó.
