Es común observar que se tira la yerba del mate usada en las macetas con plantas. ¿Has hecho esto alguna vez? Existe una creencia popular que asegura que este hábito nutre a las plantas a largo plazo. Sin embargo, esta práctica podría estar dañando tus plantas.
Cuando los materiales orgánicos, como la yerba, café o césped, se utilizan como sustrato sin estar adecuadamente compostados (es decir, estabilizados biológicamente), continúan descomponiéndose y pueden causar problemas a las plantas. ¡Veamos por qué!
Imagina que tienes una planta en una maceta y que decides esparcir la yerba del mate que acabas de disfrutar. Crees que le estás brindando nutrientes y ayudando al medioambiente, formando una perfecta simbiosis.
Pero, ¿qué ocurre a continuación? Los microorganismos comienzan a descomponer la yerba del mate, iniciándose una competencia con la planta por el oxígeno y el nitrógeno que está presente en el sustrato.
Estos microorganismos precisan de oxígeno y nitrógeno para vivir y multiplicarse. Para la planta, estos elementos también son vitales: las raíces necesitan oxígeno para respirar, y el nitrógeno es crucial para el desarrollo del follaje.
La descomposición de la yerba puede dañar a las plantas.
A medida que los microorganismos consumen los recursos del sustrato, la planta experimenta cambios: las hojas cambian de verde a amarillo y las raíces se desarrollan menos. Se debilita.
Además, hay otro problema: la materia orgánica sin compostar emite sustancias tóxicas para las plantas, afectando su crecimiento y potencial germinación de las semillas.
Llega inevitablemente la pregunta: ¿cómo compostar de manera efectiva?
Pasos para realizar compost
El compost se elabora a partir de la descomposición de restos orgánicos de la cocina y jardín. No deben incluirse carnes, huesos, plantas enfermas o excrementos de mascotas. Este proceso no solo agrega nutrientes, sino que también mejora la estructura del sustrato.
Compensando limitaciones de espacio
Para quienes cuentan con poco lugar y poca experiencia, es crucial recordar que compostar toma tiempo y requiere dedicación. Por ello, se debe elegir un método práctico.
Uso de composteras giratorias
Recomiendo las composteras giratorias disponibles en el mercado en diversas opciones. Estas pueden ser utilizadas incluso en patios, balcones o terrazas.
Las composteras giratorias son sencillas de usar: solo se requiere agregar los restos de cocina y jardín, material seco (como hojas caídas o viruta de madera), un poco de tierra o compost, y girar el contenedor diariamente.
El sistema giratorio ofrece un compost de calidad homogénea y en menos tiempo, y su manejo es tan simple que incluso es apto para que los niños participen. Esencialmente, el compost estará listo cuando los materiales originales ya no sean distinguibles, habiéndose transformado en una tierra oscura desmenuzable.
Conclusión
Manejar correctamente los desechos orgánicos es esencial para el bienestar de nuestro entorno y nuestras plantas. Compostar la yerba usada y otros desechos es una excelente opción para convertir residuos en un recurso útil.
Con herramientas como las composteras giratorias, el proceso se simplifica, obteniendo un abono enriquecido en nutrientes sin dificultad. Así, en lugar de simplemente tirar la yerba en la maceta, opta por darle una nueva vida mediante el compostaje.
Queremos expresar nuestra gratitud a Lorena Bárbaro (INTA) y Gabriela Escrivá (EcoEducativa) por su invaluable asesoría.
