En la localidad de Coronel Pringles, ubicada en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, los residentes mostraron su gran espíritu de apoyo al organizar un almuerzo con el objetivo de reunir fondos para una bebé que requiere tratamiento por una deformidad congénita en sus pies, debido a que su familia no cuenta con cobertura médica.
No obstante, el evento terminó en un suceso desafortunado, ya que más de 40 personas presentaron síntomas de intoxicación y requirieron atención médica en hospitales y clínicas privadas. Se sospecha que la causa fue una probable salmonelosis.
Avalancha de casos en los centros de salud
El secretario de Salud del municipio, Luis González Estevarena, informó a La Brújula 24 que el domingo, a partir de las 18 horas, “se registraron numerosas consultas en el hospital (20 personas en una hora) y en clínicas privadas, con síntomas como vómitos, diarreas, fiebre baja y algunos casos de deshidratación después de consumir pollo, chorizos y ensalada rusa”.
La venta, coordinada por familiares y amigos de Luz Clarita Valencia Sáenz, incluyó un menú que costaba $30,000 y constaba de pollo asado, dos chorizos, una porción de ensalada rusa y servicio a domicilio. Este miércoles, Luz Clarita cumplirá tan solo dos meses de vida.
Prepárativos del evento benéfico
El evento contó con el apoyo de Elementos de Carretera de Coronel Pringles, una organización local comprometida con causas sociales.
En redes sociales, se promovió el evento con un afiche realizado con Inteligencia Artificial (IA): “Hoy domingo: gran venta de pollo asado en beneficio de la beba Luz Clarita. ¡Hoy al mediodía todos a disfrutar del pollo y apoyar la causa! La familia y amigos de Luz Clarita organizaron un asado para recaudar fondos y cubrir los costosos viajes semanales a Bahía Blanca para su tratamiento médico”.
En el Hospital Dr. Manuel B. Cabrera, como detalló el funcionario, se atendieron 31 pacientes, pero también hubo consultas en centros privados, lo que lleva a calcular que “más de 40 personas mostraron síntomas de gastroenteritis o intoxicación”.
Investigación en curso
El equipo de Bromatología inició la recolección de los alimentos sobrantes para investigar el origen del problema.
González Estevarena señaló: “Mientras esperamos los resultados de los cultivos, la principal conjetura es que se trate de una intoxicación por salmonela o cruzada, aunque no se descarta otro agente infeccioso. Parece una probable salmonelosis”.
También destacó la importancia de considerar el correcto lavado de manos durante la manipulación de los alimentos ya cocinados.
“Debemos ser cautos, hay varios factores involucrados. Sospechamos de una contaminación cruzada y aguardamos los resultados de los cultivos fecales para identificar al agente causante”, expresó.
De las personas asistidas, solo un niño quedó bajo observación en el área de pediatría, aunque se informó que “el menor ya tenía un déficit cognitivo previo”.
Josefina Sáenz Baliente, tía de la bebé afectada, publicó en las redes para aclarar la situación y pedir comprensión: “Quienes nos conocen saben que siempre actuamos con total transparencia y en ningún momento buscamos el perjuicio de nadie… Los profesionales manejarán la situación”.
Continuó: “Por ahora, solo pido que no se señale a la familia. Actualmente, mi hijo de 5 años está ingresado por deshidratación por la intoxicación y la mitad de mi familia está en urgencias”.
Agregó que todo se hizo de forma apropiada, incluyendo la compra de los pollos.
La historia detrás de la campaña
La familia explicó a El Diario de Pringles que la bebé nació con pie equino varo, una deformidad congénita que requiere un tratamiento complicado y prolongado. Esta condición hace que el pie del recién nacido se gire hacia adentro y hacia abajo.
Emma Sáenz Baliente, madre de la pequeña, viaja cada semana a Bahía Blanca, acompañando a su hija para que reciba el cuidado médico que necesita.
“Me enteré dos días después de su nacimiento sobre su pie equino varo. Nos informaron que necesitaba un tratamiento con yesos, que comenzamos a los diez días de vida”, añadió.
Emma añadió: “Cada martes viajamos para que le cambien los yesos. Son cinco semanas en esta primera fase, pero el proceso completo abarca cinco años”.
Luego de este período, Luz Clarita, hija de Emma y Kevin Valencia, deberá someterse a una operación en el tendón de Aquiles y usar ortesis durante tres meses constantemente, y luego únicamente en las noches hasta alcanzar los cinco años.
La familia, ante la falta de seguro médico, recurrió a este acto de solidaridad. A pesar de que el evento tuvo un desenlace desafortunado, las esperanzas están puestas en que las autoridades esclarezcan las responsabilidades, en una actividad que se organizó con la intención de ayudar pero que resultó ser un momento desagradable para más de 40 personas.
EMJ
