En la ciudad de La Plata, la madre y el hermano de un exfutbolista que jugó para la Selección Argentina fueron atacados por dos ladrones mientras se encontraban en una oficina de bienes raíces en el centro, donde fueron atados y despojados de un bolso que contenía efectivo.
Detalles del Asalto
El incidente tuvo lugar durante la mañana del miércoles en un establecimiento situado en la intersección de las calles 6 y 46. Las víctimas, una mujer de 70 años y un hombre de 47, fueron sorprendidas por los delincuentes al ingresar al local, donde fueron inmediatamente sometidas.
Investigación en Curso
La investigación se centra en determinar el método de operación del grupo delictivo. Se sospecha que los ladrones contaban con información privilegiada sobre el movimiento de dinero que llevaron a cabo las víctimas.
De acuerdo con la investigación preliminar, los asaltantes exigieron la entrega del dinero, logrando finalmente hacerse con un bolso cuyo contenido exacto aún no ha sido confirmado por las autoridades.
Relatos de los Testigos
Testigos del hecho indicaron que el efectivo no se almacenaba en la inmobiliaria, sino que fue llevado allí esa misma mañana. Tras obtener el botín, los delincuentes inmovilizaron a las víctimas para impedir que pidieran ayuda y huyeron del lugar.
El caso fue designado como “Robo” y lo están investigando la UFI N°16 y el Juzgado de Garantías N°4 de La Plata.
Vínculo con el Fútbol
Las personas afectadas son familiares de Luciano Galletti, exjugador de Estudiantes de La Plata y de la Selección Argentina, con la que disputó 13 partidos en la primera década del 2000.
Durante ese tiempo, Galletti formó parte del equipo bajo la dirección de José Pekerman, participando en el triunfo contra Bolivia en La Paz en 2005, donde anotó uno de los goles.
Antes de destacarse en la Primera División, tuvo un papel importante en las selecciones juveniles, siendo el máximo goleador del Campeonato Sudamericano Sub-20 en 1999, con nueve anotaciones.
Luciano Galletti se destacó tanto en las categorías juveniles de la selección como en el equipo mayor de Argentina.
En 2010, su carrera fue interrumpida por una insuficiencia renal mientras jugaba en Olympiacos. En 2012, recibió un trasplante de riñón de su padre, Rubén Horacio Galletti, exfutbolista, y comenzó a intentar regresar al fútbol profesional.
Volvió a entrenar con Estudiantes de La Plata, participó en partidos amistosos y finalmente concluyó su carrera en Grecia.
