El exfiscal de Santa Fe, Mariano Ríos Artacho, fue formalmente acusado y recibió una orden de prisión preventiva por parte de la Justicia, durante un periodo de noventa días. Esta decisión se tomó después de que Ríos Artacho, en una audiencia, admitiera su participación en un grupo que desvió aproximadamente 425 millones de pesos en un lapso de siete años para cubrir deudas relacionadas con apuestas.
Durante la audiencia, la defensa destacó el deseo del exfiscal de colaborar con las investigaciones y ofreció disculpas, indicando que las acciones derivaron de un problema de adicción al juego. Además, se rechazó la acusación de asociación ilícita, evitando que su situación legal se agrave si es hallado culpable.
La jueza María Trinidad Chiabrera fue la encargada de anunciar el veredicto, en un proceso llevado por los fiscales Adrián Spelta y Carla Cerliani.
El fiscal Spelta explicó que “durante este período de siete años, los fondos depositados fueron transferidos a individuos que no tenían ninguna conexión con los casos investigados”.
Al concluir la audiencia, los defensores Ignacio Alfonso Garrone y Clara Vázquez manifestaron que Ríos Artacho, al declarar, asumió su responsabilidad, ofreció disculpas a su familia y justificó su conducta aludiendo a una posible adicción compulsiva al juego.
Inicialmente, se impuso prisión preventiva a Ríos Artacho y a otros involucrados en la desviación de fondos desde cuentas judiciales: Julio Héctor Mercado, Fabricio Emanuel Romero, Gustavo Cesaretti y el abogado penalista Emilio Barcacia.
Por otro lado, fueron liberados Nahuel Riquelme, Agostina Riquelme, Bruno Bergero, Paola Batistic, Daniel Cesaretti y Daniel Ballistreri.
Según detalló el fiscal Spelta, las operaciones ilegales se realizaron al menos durante siete años, utilizando órdenes firmadas para retirar dinero de cuentas judiciales en el Banco Municipal que se destinaban a fianzas, reparaciones a víctimas o dinero embargado en diversas investigaciones.
Se reveló que, tras analizar 48 de las 148 cuentas investigadas, se descubrieron al menos 12 casos de actividades ilícitas.
Se informó que el valor actualizado del dinero desviado asciende a 425 millones de pesos.
Investigación inicial y allanamientos múltiples
El 2 de septiembre, bajo las órdenes de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos de Funcionarios Públicos y Violencia Institucional, se llevaron a cabo 15 allanamientos simultáneos en Rosario, Córdoba, Villa María, Oliva y Río Segundo.
Nueve personas fueron detenidas (siete en Santa Fe y dos en Córdoba) y la policía recolectó documentos significativos para el proceso legal, junto con dispositivos electrónicos y pruebas relativas a la investigación de supuestos casos de corrupción.
Actuaciones de Ríos Artacho y detección de irregularidades
La investigación reveló que Ríos Artacho abusó de su rol como fiscal de Criminalidad Económica en Rosario para emitir y firmar instrucciones fraudulentas dirigidas al Banco Municipal, facilitando el retiro de dinero en efectivo o la transferencia de fondos.
Las irregularidades fueron detectadas gracias a una auditoría realizada en 2024 por la fiscal María Teresa Granato, quien descubrió movimientos financieros sin justificación.
SMB
