Advertencia del Obispado de Bariloche
“Nos vemos en la obligación de informar que este individuo no es un sacerdote católico ni pertenece a ninguna orden religiosa”, afirmó el Obispado de Bariloche en un comunicado dirigido a sus feligreses. El hombre en cuestión, identificado como Gerardo Enrique Rojas Barrientos, fue señalado en la ciudad de Bariloche por pedir dinero a creyentes supuestamente para regresar a su país. Solo un año antes, había enfrentado acusaciones similares por parte de una diócesis en México y había pasado por Chile, contando allí otra versión de su historia.
Actos dudosos de Rojas Barrientos
Desde los tiempos del Antiguo Testamento, la fe cristiana se ha expandido gracias a predicadores incansables que han cruzado continentes, lejos de Tierra Santa. Gerardo Enrique Rojas Barrientos, como él se identifica, fue denunciado por engañar a creyentes, afirmando ser sacerdote. Poco se sabe sobre su vida, pero ciertos datos comienzan a emerger.
El obispo de Bariloche, Juan Carlos Ares, instruyó a su comunidad sobre esta situación en una charla con el diario Río Negro: “El individuo se presentó como mexicano afirmando ser sacerdote. Llegó a la Parroquia de El Bolsón este martes, cuando el sacerdote local estaba en Bariloche. Solicitó comida y alojamiento en el Hogar Emaús, un refugio para hombres sin hogar. Le ofrecieron comida, aunque no mostró ningún documento acreditativo.”
Las enseñanzas cristianas dictan que a ningún vecino se le niega alimento o agua; otra máxima afirma “No mentirás”. Esto es lo que subraya el comunicado del Obispado de Bariloche, emitido recientemente: “Esta persona ha sido acusada en distintas partes de América Latina de hacerse pasar por sacerdote, obispo, médico, e incluso policía. No caigamos en su engaño. Puede estar usando documentos falsos”.
La verdadera identidad de Gerardo Enrique Rojas Barrientos sigue en duda. El obispo Ares comentó: “Algunos de sus comportamientos fueron sospechosos. Se presentó como sacerdote, asegurando haber estado en Chile antes de su traslado a Argentina. Esto levantó sospechas en quienes lo atendieron”.
Nuevos detalles han surgido sobre los pedidos de Rojas Barrientos en Bariloche, quien, vestido con atuendo sacerdotal, alegó tener una importante trayectoria y conexiones. En su paso por el Hogar Emaús, afirmó haber estado en Puerto Montt con el obispo Luis Fernando Ramos Pérez.
“Comentó a monseñor Ramos Pérez que antes había sido sacerdote, pero que durante el papado de Benedicto XIV dejó de serlo por un proceso canónico. Ahora promueve una iglesia católica alternativa”, reportó Ares al diario Río Negro. También mencionó que, antes de arribar a Bariloche, pasó por El Bolsón. “Se presenta como una víctima alegando que lo engañaron en Chile y quiere regresar a su país, pero los traslados de sacerdotes requieren la intervención de obispos”, añadió.
Confesiones frente a la cámara
En una entrevista televisiva con Canal Seis de Bariloche, sin vestir sus ropas sacerdotales, Rojas Barrientos narró parte de su situación: “Me dirigí a Chile tras recibir una carta de invitación de quien se presentaba como obispo, pero pronto descubrí que no era católico y tampoco obispo. Mientras estaba en Chile me percaté por el documento enviado y otras evidencias que investigué, dado que comenzaron a surgir muchas dudas cuando apareció otro obispo en Puerto Montt”.
En conversación con Fernando Ramos, el arzobispo de Puerto Montt, presenté el documento entregado por una persona llamada Domingo Fagúndez Millán, que decía haber sido sacerdote, pero el Papa Benedicto lo suspendió. Resultó ser de una iglesia católica independiente”, explicó Rojas Barrientos.
Cuando el periodista le preguntó sobre su ayuda para regresar a México mientras el Obispado resuelve los traslados a través de la vía diocesal, Rojas Barrientos respondió: “Sí. En la Iglesia Católica, todos somos iguales, aunque uno sea sacerdote. Están los diocesanos, sobre quienes recae la autoridad de los obispos, y están las comunidades religiosas, que dependen de provincias de comunidades religiosas”.
El periodista insistió sobre por qué no puede regresar a México y el entrevistado procuró explicar: “Vine de forma particular, confiando en que todo lo que me decían era cierto. Cometí el error de confiar”.
Al ser cuestionado sobre las acusaciones de la Diócesis de Cuernavaca por impostar ser sacerdote y si realmente lo era, Rojas Barrientos admitió: “Sí. No entiendo cuál es el problema con eso, ya que se trata de circunstancias con el obispo de Cuernavaca que ya fueron resueltas”.
Una identidad envuelta en misterio
“Deseo medios para regresar a mi país”, dijo, aunque con cierta inseguridad en su voz.
Gerardo Enrique Rojas Barrientos ya había enfrentado una denuncia un año antes en octubre de 2024, por parte del Obispado de Cuernavaca, y recientemente en Bariloche. Un comunicado del 29 de octubre de ese año, firmado por el obispo monseñor Ramón Castro Castro XII, detallaba: “Queridos hermanos en Cristo, les informo que sabemos que el C. Gerardo Enrique Rojas Barrientos se hace pasar por sacerdote católico, engañando a los fieles al decirles que el Papa Francisco lo ha nombrado obispo con documentos falsos”.
El comunicado añadía: “Se ha hecho pasar como doctor, policía y monseñor en redes sociales, fabricando un escudo episcopal falso, tras haber realizado investigaciones pertinentes”.
“La usurpación de funciones es un delito según el Código Penal mexicano y he ordenado que se presente la denuncia ante el Ministerio Público”, concluía el comunicado. No está claro si Rojas Barrientos huyó de México por temor a las consecuencias de sus engaños.
En este asunto de suplantación de identidades, tecnología y redes sociales parecen ser sus cómplices. Una cuenta en X, con una foto de perfil del sospechoso como médico, rezaba: “Dr. Gerardo Enrique Rojas Barrientos. Doctor en Medicina, especialista en Patología. Coyoacán, Distrito Federal. Nacimiento: 11 de noviembre de 1981”.
Otra cuenta con la misma imagen y nombre indicaba: “Médico y cirujano. Especialista en Patología, subespecialista en Oncología Patológica INCan. Secretaría de Salud Federal”.
Mientras tanto, en Bariloche se sigue preguntando: ¿Quién realmente es Rojas Barrientos?
