Trágico suceso en San Genaro
A comienzos de noviembre, un triste acontecimiento conmocionó a San Genaro, una comunidad en Santa Fe. Renata, una pequeña de dos años, perdió la vida cuando una reja cayó sobre ella en el Club Sportivo Rivadavia.
Inacción y falta de respuesta
Dos meses después de la tragedia y en medio del receso judicial, la familia de Renata denuncia que el caso no solo no ha progresado, sino que el club tampoco ha respondido a la solicitud para verificar la seguridad de sus instalaciones.
Detalles del fatal incidente
El trágico evento ocurrió la noche del 8 de noviembre. La familia había acudido al bar del club, conocido como Mac Pato, para festejar el cumpleaños de la madre de Renata.
Según relató Leandro Coria, el padre de Renata, en medio de la cena, la madre se apartó un momento para vigilar a su hijo Bautista, quien jugaba con amigos. En ese instante, Renata corrió tras ella y ocurrió el accidente cuando la reja del portón, sin asegurar, se desplomó sobre la niña.
Renata fue trasladada de emergencia al hospital, sin signos vitales.
El padre, desesperado, corrió con ella en brazos hasta el hospital, pero los médicos no lograron reanimarla. Como gesto de duelo, el club cerró temporalmente, durante 72 horas.
Reclamos de justicia y seguridad
Inicialmente, la familia expresó que no deseaba que su muerte fuese resuelta únicamente con una compensación económica; buscan responsabilidad penal por lo acontecido. Ahora exigen que ambos procesos, el civil y el penal, avancen en la Fiscalía de Coronda, donde el caso está clasificado como homicidio culposo.
“Nuestros abogados solicitaron los documentos de habilitación del club, pero no han sido entregados. Tuvieron un plazo de diez días y, debido a la falta de respuesta, reenviaremos la petición. Actualmente, el proceso civil está paralizado por la feria judicial”, indicó Leandro al diario Clarín.
Además, solicitaron detalles sobre quiénes estaban presentes ese día en el club y acerca del mantenimiento del portón, “pero no hemos recibido ninguna respuesta”. Asimismo, requirieron información al municipio sobre las licencias del club, sin obtener respuesta oportuna.
A la noche del desafortunado accidente, el padre de Renata recuerda que se llevaron a cabo peritajes. Se constató que el portón no estaba adecuadamente colocado en su riel. “Las ruedas estaban oxidadas, los rieles dañados, y no se contaba con el carrito superior necesario para evitar desprendimientos”, indicó.
La reja también carecía de un tope para evitar que se liberase al deslizarse.
“En el ámbito civil, se habla de una compensación económica por la muerte de mi hija. Pero lo que realmente interesa es el ámbito penal: saber quién movió la reja, por qué estaba en ese estado, y por qué no se le dio el mantenimiento adecuado. Al parecer, la reja ya era propensa a liberarse… hasta que ocurrió esta tragedia con mi hija”, concluyó el padre.
La familia ha solicitado que el club continúe cerrado hasta que se esclarezca el incidente, que está siendo investigado por el fiscal Julio Lema. No obstante, las actividades del club se reanudaron tras el período de duelo. Los intentos de Clarín por contactar a las autoridades del club no tuvieron éxito.
