La Prefectura Naval Argentina ha comunicado un informe poco alentador sobre el caso de Sofía Devries, la joven desaparecida en Puerto Madryn durante una inmersión hecha para obtener su certificación como buzo. Según la entidad, “es imposible encontrarla con vida”.
Declaraciones sobre la búsqueda
Adrián Wagner, quien lidera el equipo de Salvamento y Buceo de la Prefectura Naval Argentina, mencionó este martes en una charla con Radio Mitre que la búsqueda de la joven, originaria de Moreno, sigue en marcha, pero solicitó evitar “crear expectativas falsas” porque “a la profundidad a la que se encontraba, no hay manera de encontrarla con vida”.
Wagner destacó que ya han pasado más de 24 horas desde la última ocasión en la que fue vista. Según testigos, en ese momento, Sofía estaba sumergida a unos 25 metros de profundidad.
Sofía desapareció el lunes mientras intentaba certificarse como buzo con un grupo en el Golfo Nuevo de Puerto Madryn, Chubut. Según Wagner, ella estaba allí para obtener su titulación en buceo con una academia especializada. “Fue con el objetivo de capacitarse”, precisó Wagner sobre la actividad, en la que también participaba el novio de Sofía.
Después de concluir el ejercicio, la joven, que había buceado junto a cuatro estudiantes más y dos instructores, fue la única que no regresó a la embarcación. Desde entonces, se ha desarrollado una intensa búsqueda por autoridades de la Prefectura.
La alarma se dio a conocer cuando terminó la actividad en Punta Cuevas y Sofía no apareció en la superficie.
El grupo, que navegaba con la empresa Freediving Patagonia para completar la certificación, era experimentado y consciente de los riesgos.
Posible incidente durante la inmersión
Durante la entrevista, Wagner mencionó que el buceo es una actividad que se realiza en parejas. Indicó que el compañero de buceo de Sofía, al emerger, comentó que ella “había tenido una dificultad y no subió”.
“No es que la perdió; parece que tuvo una crisis, un problema que no pudo resolver y permaneció allí”, detalló el jefe de Buceo y Salvamento, añadiendo que el compañero de Sofía se asustó con la situación y ascendió inmediatamente.
Los instructores realizaron múltiples inmersiones para intentar encontrarla, aunque sin éxito. Según Wagner, no se descarta que Sofía pudiera haber sufrido un ataque de pánico, lo que le habría impedido activar las medidas de seguridad necesarias para ascender. “Si no llevó a cabo ninguna de esas acciones necesarias porque estaba en pánico, por falta de experiencia o diversas razones que deben investigarse, entonces quedó en el fondo”, explicó.
“Son buzos deportivos en formación. Las respuestas de cada persona son distintas”, añadió.
Descripción del área de la desaparición
Este martes, el jefe de Salvamento y Buceo aclaró que la zona donde el grupo se encontraba buceando cuando Sofía desapareció “es un área segura” y “apta para este tipo de actividades”.
Además, señaló que el lugar, que incluye un arrecife artificial creado con un pesquero chino hundido, está “próximo a la costa” y “tiene buena visibilidad”.
“Aunque es una zona profunda, ubicada entre 20 y 30 metros dependiendo de las mareas, es un sitio seguro para bucear”, afirmó.
Wagner también destacó que tras conocer la situación, la Prefectura desplegó con rapidez a siete buzos en el área para continuar la búsqueda gracias a que la estación de salvamento de la Prefectura en Puerto Madryn se encuentra cerca del lugar de inmersión.
Esto contradijo las declaraciones del novio de Sofía Devries, quien había criticado lo que llamó “procedimientos burocráticos” de la Prefectura.
