Las autoridades del centro educativo son incapaces de encontrar una razón lógica, por más insólita que sea, para este acto tan brutal. Los hechos son claros: tres individuos encapuchados -presumiblemente jóvenes por su físico- accedieron a la escuela parroquial Ave María, parte de la congregación católica Obra de Don Orione, ubicada en Claypole, en el área metropolitana de Buenos Aires. Allí realizaron múltiples destrozos y provocaron un fuego que arrasó gran parte de las instalaciones.
Una Comunidad Escolar Afectada
Situado en un vibrante barrio, este colegio acoge a cerca de 500 estudiantes de distintos grados de vulnerabilidad social, desde el primero hasta el sexto año. Las familias contribuyen con una cuota mensual de 50 mil pesos, además de donaciones voluntarias que mantienen su operación. Adyacente a la parroquia Nuestra Señora de Luján, el colegio también recibe a personas de diversas edades que participan en actividades tanto religiosas como comunitarias.
Destrucción y Vandalismo
“Las llamas consumieron la dirección, la secretaría, varias aulas y pasillos, equipos electrónicos como computadoras y notebooks, amplificadores, parlantes, materiales de enseñanza, y hasta banderas ceremoniales; incluso defecaron en un aula”, relató a Clarín Mercedes Llobet, la directora del colegio. “El daño fue casi completo, pero es extraño que no se llevaron nada”, comentó.
Llobet dejó en claro que el colegio ya había sido blanco de vandalismo antes. “El año pasado, sufrimos cuatro agresiones, pero ninguna de la magnitud de esta última, que ocurrió durante el receso de verano”, puntualizó. “Al igual que en ocasiones anteriores, la única pista que dejaron fue la palabra ‘detonador’ escrita”, explicó. Los atacantes no fueron identificados debido a que llevaban el rostro cubierto, evitando así ser filmados por las cámaras de seguridad.
La directora mencionó que, además de buscar a los responsables, tarea que compete a la policía, la comunidad educativa está enfocada en reconstruir la escuela cuanto antes, para que el año escolar, que comienza en marzo, pueda empezar sin retrasos. “Haremos todo lo posible para que las clases reinicien en nuestro propio edificio”, afirmó.
En un incidente previo, una capilla histórica en Pehuén Co, al sur de la provincia de Buenos Aires, fue incendiada intencionalmente por un adolescente de 15 años, aficionado al Black Metal, un subgénero del Heavy Metal con temas considerados anticristianos, que incitan a la violencia contra entidades religiosas cristianas. Pero esta vez, aún no se ha encontrado un motivo.
Aquellos que deseen contribuir económicamente a la reconstrucción de la escuela pueden realizar una transferencia a la cuenta con alias: orione.educacion.mp (a nombre de: Pequeña Obra de la Divina Providencia). También pueden hacerlo online con tarjeta en: donorione.org.ar/avemaria. Para consultas, se puede contactar via whatsapp al +54911-6800-4173.
