En la ciudad marroquí de Casablanca, un grupo internacional de científicos ha descubierto restos fósiles de homínidos que datan de hace 773,000 años. Estos incluyen tres mandíbulas, dientes y vértebras, los cuales podrían ofrecer información crucial para resolver el misterio sobre dónde se originó el Homo sapiens.
El descubrimiento fue presentado en una conferencia de prensa en Rabat, Marruecos, por el ministro de Cultura, Mohamed Mehdi Bensaid, acompañado de algunos de los investigadores que participaron en el hallazgo, el cual fue publicado en la prestigiosa revista científica Nature.
El equipo detrás de este descubrimiento está compuesto por investigadores de Marruecos, Francia, Italia, España y Alemania.
Reforzando la teoría africana del origen humano
Este hallazgo fortalece la teoría que sitúa los orígenes del ser humano en África. La descripción y datación de los fósiles respaldan esta perspectiva, desafiando la teoría alternativa que sugiere un origen euroasiático del Homo sapiens.
¿Dónde vivió el último ancestro común?
Los expertos creen que el último ancestro común de los humanos modernos, neandertales y homínidos de Denísova existió hace entre 765,000 y 550,000 años. El debate en la comunidad científica se centra en identificar la ubicación de estos ancestros.
Aunque la aparición del Homo antecessor en Atapuerca, España, hace unos 800,000 años, indicaba una conexión ancestral en Europa, el descubrimiento en Marruecos refuerza la idea de un vínculo africano, sugiriendo que el homínido que conectó al Neanderthal con el Homo sapiens pudo haber provenido de África.
Los fósiles detallados incluyen una mandíbula adulta casi completa, una mitad de mandíbula adulta, una mandíbula infantil, varios dientes y vértebras. Todos fueron desenterrados en 2008 en la cueva “Grotte à Hominidés” del yacimiento Thomas Quarry I en Casablanca.
Significado del descubrimiento en la evolución humana
Según Abderrahim Mohib, director de la misión de investigación “Prehistoria de Casablanca”, los homíninos encontrados en esta cueva combinan rasgos arcaicos del Homo erectus con características más modernas, lo que los convierte en unos de los mejores candidatos para el origen común del hombre moderno.
Este avance ayuda a llenar un importante vacío en el registro fósil africano. En este periodo, se estima que ocurrió la separación evolutiva entre los ancestros africanos del Homo sapiens y los grupos que emigraron a Eurasia, que luego se convirtieron en los neandertales y denisovanos.
Confirmación del papel crucial del norte de África
Los fósiles presentan una mezcla de rasgos primitivos y avanzados, sugiriendo la presencia de poblaciones humanas en una fase crucial de la evolución. Esto refuerza la idea de la profunda raíz africana de nuestra especie y el papel esencial del norte de África en momentos clave de la evolución humana.
Los restos más antiguos del Homo sapiens, que datan de unos 315,000 años, fueron encontrados en el sitio arqueológico de Jbel Irhoud, al sur de Marruecos, en 2017.
Con información de EFE
