Los inyectables para bajar de peso se han convertido en una alternativa cada vez más popular, brindando una luz de esperanza a millones de personas a nivel mundial. No solo prometen ayudar en la pérdida de peso, sino que también ofrecen beneficios para el corazón y otros ámbitos de la salud. Sin embargo, al ser una opción relativamente novedosa, aún se desconocen por completo sus efectos y posibles consecuencias adversas.
Preocupación por la pancreatitis aguda
La atención pública ha girado hacia casos de pancreatitis aguda tras un aviso del Reino Unido. Nature publicó un detallado artículo sobre este tema, que siguió a una noticia similar en el British Medical Journal (BMJ) semanas antes.
Según el gobierno británico, “aunque la frecuencia general de estos casos permanece baja, los reportes posteriores a la comercialización han mostrado que ciertos episodios raros de pancreatitis aguda han sido especialmente severos, como la pancreatitis necrosante y casos con consecuencias fatales”.
Medicamentos involucrados
Se ha encontrado una relación entre estos medicamentos y la pancreatitis, afectando tanto a los agonistas del receptor GLP-1 como a los agonistas duales del receptor GLP-1/GIP. Marcas comerciales conocidas como Ozempic, Wegovy, Mounjaro, e incluso versiones locales como Dutide y Obetide se encuentran en esta categoría.
Entre 2007 y octubre de 2025, en el Reino Unido se reportaron 1.296 casos de pancreatitis (incluyendo variedades agudas, autoinmunes, crónicas, hemorrágicas, necrosantes, subagudas y obstructivas) conectadas con los agonistas del receptor de GLP-1 o duales de GLP-1/GIP. De estos casos, 19 resultaron en muerte y 24 fueron clasificados como pancreatitis necrosante. En los últimos cinco años, se calcula que se han vendido 25,4 millones de tratamientos de este tipo.
El comunicado británico subraya que “el Grupo Asesor de Expertos en Farmacovigilancia de la Comisión de Medicamentos Humanos ha sugerido mejorar la información hacia el público sobre todos los productos que implican agonistas del receptor GLP-1 y del receptor dual GLP-1/GIP para resaltar la gravedad que podría tener la pancreatitis aguda y asegurar la consistencia en toda la categoría de estos medicamentos”.
Inicialmente, la pancreatitis puede ser difícil de detectar. Sus síntomas, tales como dolor en el abdomen, náuseas o vómitos, pueden confundirse fácilmente con otros factores como los efectos secundarios gastrointestinales comunes asociados con el tratamiento GLP-1 y GLP-1/GIP o incluso con una infección.
“Los médicos deben estar atentos a la posibilidad de pancreatitis en pacientes que reciben agonistas de los receptores GLP-1 o GLP-1/GIP e investigar adecuadamente según la práctica médica local. Se aconseja a los pacientes buscar atención médica inmediata si experimentan un dolor abdominal intenso y persistente que podría extenderse hacia la espalda y esté acompañado de náuseas y vómitos”, señala la recomendación.
Más advertencias internacionales
Brasil, que ha registrado seis muertes en los últimos cinco años, también ha emitido un aviso propio. Aunque el riesgo de pancreatitis ya se destaca en los folletos informativos suministrados a los usuarios de estos medicamentos, el aumento notable en los informes de pancreatitis, incluyendo casos críticos y muertes, ha llevado a la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido (MHRA) a intensificar su advertencia, según Alison Cave, directora de la agencia.
Jaime Almandoz, endocrinólogo especializado en obesidad del Centro Médico de la Universidad de Texas Southwestern en Dallas, ha sido citado en Nature afirmando que todavía no es evidente si realmente ha habido un aumento en los efectos adversos o si simplemente hay más casos debido a que el uso del medicamento se ha incrementado.
“El riesgo de desarrollar estos efectos secundarios es muy bajo”, asegura Cave. Añade que “es complicado determinar si los incidentes de pancreatitis fueron provocados directamente por los medicamentos, ya que muchas personas que los consumen presentan un riesgo intrínsecamente más alto de padecer pancreatitis”.
Además, cualquier persona tiene la posibilidad de notificar efectos secundarios de medicamentos a las bases de datos del Reino Unido y Brasil, las cuales proporcionaron las cifras de casos. Como resultado, “es difícil discernir el ruido de las señales auténticas”, opina en el artículo de Nature Beverly Tchang, endocrinóloga de Weill Cornell Medicine en Nueva York.
Conclusiones de los ensayos clínicos
Ebubekir Daglilar, gastroenterólogo de la Universidad de Virginia Occidental, afirma que “los datos sobre el riesgo de pancreatitis al utilizar GLP-1 han sido bastante inconsistentes”.
Un metaanálisis de 2025 que evalúa 62 ensayos clínicos controlados aleatorizados sobre varios fármacos GLP-1 reveló que los individuos que recibían estos medicamentos tenían un riesgo levemente incrementado de pancreatitis en comparación con los que tomaban placebo. No obstante, otros estudios no encontraron esa relación.
En un estudio, Daglilar y su equipo compararon el riesgo de pancreatitis en dos grupos, cada uno compuesto por casi 82,000 personas con diabetes tipo 2. Ambos grupos presentaban factores de riesgo similares, pero uno estaba tomando fármacos GLP-1 y el otro no. Los investigadores no hallaron diferencias en las tasas de pancreatitis entre ambos grupos. “La mayoría de los datos observados en las investigaciones publicadas son realmente tranquilizadores”, expresa Tchang.
Existen ciertas teorías sobre por qué estos fármacos podrían incrementar el riesgo de pancreatitis. La propia diabetes y la obesidad, que son tratadas con medicinas GLP-1, son factores de riesgo por sí mismos. Además, la rápida pérdida de peso puede provocar la formación de cálculos biliares, que son depósitos que se desarrollan en la vesícula biliar y que pueden bloquear los conductos, causando finalmente inflamación en el páncreas. Los cálculos biliares son una de las principales causas de pancreatitis aguda.
El Reino Unido está explorando si la susceptibilidad a la pancreatitis al tomar fármacos GLP-1 podría estar influenciada por factores genéticos. Se han reclutado a unas 55 personas que han experimentado este efecto adverso y se planea sumar a 45 más, según Alison Cave. Si se determinan factores de riesgo genéticos, los médicos podrían ofrecer pruebas genéticas a las personas antes de prescribir estos medicamentos.
“El mensaje general sobre los fármacos GLP-1 puede tornarse excesivamente positivo”, opina Tchang. “Es importante -añade- que las agencias reguladoras, que priorizan la seguridad, también aseguren que las personas comprendan que cualquier intervención presenta ventajas y desventajas”.
Recomendaciones para los profesionales de la salud
El Gobierno británico ha emitido consejos para los médicos sobre este asunto:
- Aconseje a los pacientes que busquen asistencia médica de urgencia si sufren un dolor abdominal intenso y persistente que puede extenderse a la espalda y estar acompañado de náuseas y vómitos.
- Es posible que los GLP-1 y GLP-1/GIP recetados de manera privada no aparezcan en el historial médico del paciente; por lo tanto, si un paciente presenta estos síntomas, pregunte por el uso de GLP-1 o GLP-1/GIP.
- Si se sospecha pancreatitis, suspenda inmediatamente el tratamiento con el agonista del receptor GLP-1 o GLP-1/GIP;
- No reinicie el tratamiento si se confirma un diagnóstico de pancreatitis.
- Los agonistas del receptor GLP-1 y GLP-1/GIP deben utilizarse con cautela en pacientes con antecedentes de pancreatitis.
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