El inicio del ciclo lectivo en escuelas primarias y secundarias de 15 provincias argentinas se verá afectado por una huelga nacional de docentes organizada por la Ctera. Esta situación afectará a casi siete millones de estudiantes, quienes potencialmente no regresarán a las aulas, dependiendo de si los trabajadores de la educación adhieren o no a esta protesta.
No obstante, lo que destaca este año es que, después de seis años, la Provincia de Buenos Aires -que alberga a 5,2 millones de alumnos- comenzará con una huelga de personal educativo, tanto en instituciones públicas como en privadas. Los sindicatos que representan a los educadores, incluyendo el Suteba, que mantiene cercanía política con Axel Kicillof, han decidido llevar a cabo esta protesta en demanda de mejoras salariales.
Luego de complejas negociaciones paritarias con el Gobierno provincial que se prolongaron hasta mediados de febrero, el Frente de Unidad Gremial (FUGD) concluyó que la oferta presentada era insuficiente, optando así por tomar acciones de protesta directas.
La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) fue la primera en anunciar la medida, a la cual posteriormente se sumó Suteba, liderado por Roberto Baradel, quien tiene vínculos cercanos con el gobernador. Sin embargo, este sindicato decidió enfocar sus demandas hacia el Gobierno nacional, solicitando la reapertura de la paritaria nacional, aumentos en el presupuesto educativo y el retorno del fondo de incentivo docente. “Nos sumamos” al paro de Ctera, aclararon desde el sindicato, del cual forman parte activa.
Justo cuando se cerraban todos los detalles, el viernes, el Gobierno provincial convocó a nuevas conversaciones paritarias con los gremios docentes y empleados estatales, programándolas para el miércoles 4 de marzo. El encuentro con los docentes está previsto para las 11, seguido por el de los trabajadores estatales a las 13.
Reclamaciones y Panorama Sindical
Este llamado se realiza en un contexto de alta tensión, con los sindicatos ya marcando sus líneas rojas: rechazarán una subida salarial del 3% para enero, la cual incluía un 1,5% retroactivo a diciembre. “Es insatisfactorio ante la inflación y la caída del poder adquisitivo”, subrayaron los líderes sindicales.
Para Kicillof, resulta ser una situación delicada. Desde que asumió en 2019, se enorgullecía de un inicio escolar sin altercados. Buenos Aires emplea a más de 360 mil docentes en 18.000 escuelas públicas y subsidia parcialmente los salarios de otros 60 mil en instituciones privadas.
Impacto Financiero y Desafíos Futuros
Del presupuesto anual de la provincia, que se calcula en 43 billones de pesos, un 27% se destina a la educación. Cada mejora en el suelo de los docentes implica una cantidad considerables de recursos.
“Dado que la huelga nacional era casi inevitable, decidimos concentrarnos en resolver la paritaria en las semanas siguientes para que el ciclo escolar no se vea afectado. Percibimos que los trabajadores están dispuestos. Buscaremos que el martes todas las escuelas funcionen normalmente”, indicaron desde la Gobernación.
La propuesta gubernamental elevaría el salario de entrada de un docente a $ 762.200, el de un maestro con “quinta hora” (horario extendido) a $ 961.000, y el de un docente con jornada completa (dos cargos) a $ 1.524.300.
Flavia Terugi, la recién nombrada directora General de Escuelas, tendrá un inicio desafiante, ya que asumió en diciembre en lugar de Alberto Sileoni. Según fuentes del organismo educativo, las actividades previas como apoyo a estudiantes no aprobados y exámenes se iniciaron sin problemas.
El desafío será resolver la cuestión salarial antes del 13 de marzo, cuando se empiezan a procesar las liquidaciones en el sistema.
El problema con los salarios afecta a Kicillof no solo en el área educativa, sino también con los sindicatos de empleados estatales, como ATE, que ha llamado a una huelga para el lunes, pronosticando un rechazo a las políticas del Gobierno nacional. ATE, liderado por Eduardo de Isasi, critica también la política de la Casa Rosada, llevando sus protestas al territorio provincial e impactando especialmente en los colegios, ya que los trabajadores auxiliares están afiliados a este grupo.
ATE se manifestará y marchará hacia el Puente Pueyrredón, expresando su descontento con las políticas de la Casa Rosada. Se advirtió sobre “la pérdida de poder adquisitivo” y justificaron la protesta “para enfrentar el ajuste propuesto por el presidente Javier Milei, que es responsable de la depreciación salarial en el sector público de Buenos Aires”.
El lunes, los maestros también convocarán una marcha, comenzando en el Cabildo y terminando en el Congreso, para exigir aumentos salariales, la restauración del Fondo de Incentivo y mayores asignaciones para educación. Además de Buenos Aires, también deberían comenzar las clases en provincias como Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, La Rioja, Misiones, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Fe y Tucumán.
La Plata. Corresponsalía
MG
