Desde hace algún tiempo, las constelaciones familiares han ganado notoriedad como una terapia alternativa popular. Este fenómeno dio lugar al nacimiento de “Mi otra yo” (Another Self), una serie turca de drama en Netflix que explora las relaciones familiares. Estrenada en 2022, la serie se convirtió rápidamente en un éxito y recientemente lanzó su tercera temporada, ubicándose entre las producciones más vistas en Argentina. En estos nuevos episodios, una especialista argentina contribuyó significativamente.
Ángeles Wolder, una autoridad en descodificación biológica y autora destacada, fue la asesora oficial de la serie a través de su Instituto Ángeles Wolder. Su rol principal fue asistir a Nuran Evren Şit, la mente creadora y guionista de la serie, en el desarrollo de los personajes y en el diseño de las escenas relacionadas con los tratamientos terapéuticos.
Su obra, “El arte de escuchar el cuerpo”, se incorpora en la historia como parte del aprendizaje de Ada, una de las personajes principales.
El Camino hacia Netflix
Nacida en Necochea, Wolder reside desde hace años en España. Realizó sus estudios en Kinesiología en la Universidad de Buenos Aires, y más tarde se licenció en Antropología Social y Psicología en Barcelona. En esta ciudad, encabeza un instituto que se especializa en terapias como la descodificación biológica y las constelaciones familiares.
Su participación en la serie fue una sorpresa incluso para ella. En una entrevista para Clarín, Wolder mencionó que todo comenzó cuando la escritora y la actriz Tuba Büyüküstün asistieron a un retiro en su instituto en España.
“La invitación surgió después de que Nuran y Tuba participaran de un retiro organizado por nuestro instituto. Ellas experimentaron nuestra metodología con la descodificación biológica, las constelaciones familiares y otras técnicas. Les impresionó tanto nuestro enfoque que consideraron adecuada mi colaboración como asesora tanto en el guion como en el set”, relató.
Para este lanzamiento, el objetivo trascendía la simple representación de una constelación familiar: “El equipo deseaba ampliar la perspectiva, centrándose no solo en las constelaciones, sino en todo el proceso terapéutico. Buscaban ilustrar cómo una persona puede asumir la responsabilidad de su propio proceso y aplicar estos aprendizajes a su vida diaria”, añadió.
Wolder comenzó su colaboración mucho antes de que las cámaras empezaran a rodar. “Nuestra tarea inicial fue ofrecer ideas sobre los personajes y analizar sus posibles reacciones. Luego, revisamos con meticulosidad los guiones para representar lo más fielmente posible lo que ocurre durante un proceso terapéutico”, explicó.
Estuvo presente en el rodaje para asegurar la autenticidad de las escenas. “Asesoramos sobre el funcionamiento del rol de la terapeuta, el desarrollo de una constelación, una descodificación biológica o cualquier intervención terapéutica. No se trataba solo de mostrar técnicas, sino de cómo los conflictos personales se reflejan en los vínculos, las carreras, los pasatiempos o las relaciones de cada personaje”, compartió.
La serie busca demostrar que muchas conductas actuales tienen raíces en experiencias pasadas. Wolder comentó: “Siempre estamos manifestando tensiones de otros momentos. Lo que experimentamos hoy suele estar relacionado con conflictos anteriores y con las formas que el cerebro encontró para sobrevivir a esos eventos”.
El Auge del Tema
Con las primeras temporadas de “Mi otra yo”, las constelaciones familiares ya habían alcanzado cierta notoriedad, pero la tercera temporada provocó un renovado interés.
Según Wolder, el éxito de la serie se debe a lo profundamente humanas que son las cuestiones tratadas: “El interés despertado proviene de tocar temas humanos universales relacionados con los padres, madres, excluidos y aquellos que han sufrido en un sistema familiar. La mayoría de nosotros alberga algún conflicto familiar. Al ver estas cuestiones reflejadas en pantalla, surge el interés de examinar nuestras propias historias”.
También destacó que la serie aborda situaciones cotidianas. “En la serie se reflejan problemas laborales, de pareja, familiares, académicos, de comunicación, de relaciones y de aspiraciones. Son aspectos que cualquiera puede enfrentar”, añadió.
Ángeles observa que el público se conecta especialmente con la forma en que la serie explora más allá de las dificultades individuales. “La producción también muestra la relación entre las historias personales y generaciones pasadas, y cómo nuestros progenitores fueron moldeados por sus propias experiencias. Nosotros, como descendientes, muchas veces reproducimos o intentamos compensar esos conflictos”, explicó a Clarín.
Más Allá de una Sola Técnica
El equipo de producción pretendía que las constelaciones familiares no fueran vistas como una solución inmediata: “Aspiro a que quienes vean la serie comprendan que no presentamos la constelación como un evento mágico que sucede en un único momento, sino como una fase de un proceso terapéutico más amplio”, afirmó Wolder.
Además, señaló que la trama incluye diversas herramientas: “Lo que queremos recalcar es la relación entre el terapeuta y el paciente. Desde ahí, pueden emplearse múltiples técnicas: constelaciones familiares, descodificación biológica, movimientos sistémicos, trabajo individual, psicogenealogía o restauración de vínculos. La temporada abarca bastante más que una herramienta única”.
Y añadió: “La vida en sí misma nos enseña mediante conflictos y soluciones halladas. A veces es necesario retroceder un paso para avanzar tres. Lo esencial es aprender y asumir la responsabilidad de nuestras vidas”.
Un Hito en la Carrera de Wolder
Para Ángeles Wolder, su participación en esta producción internacional marcó un cambio significativo. “Fue la confirmación de que un trabajo meticuloso y consciente puede alcanzar a millones. Sentí una gran responsabilidad al representar, con mucho cuidado, cómo se desenvuelve un proceso terapéutico en cada escena”, expresó.
Destacó, además, el compromiso del equipo de producción: “La guionista mostró una gran responsabilidad al tratar cada tema. Fue un momento de inmensa riqueza profesional, emocional y espiritual para mí. Este, sin duda, es uno de los hitos más importantes de toda mi carrera”.
AS