El proceso de crianza no debería ser responsabilidad exclusiva de una sola persona ni limitarse exclusivamente al ámbito privado. La familia extensa, la vecindad, las instituciones y los espacios comunitarios también deben formar parte de este propósito. En varios municipios de Salta, se está promoviendo una iniciativa que busca asegurar que las familias dispongan de una red de apoyo cercana.
La propuesta “Comunidades de Crianza”, impulsada por UNICEF junto con el Gobierno de Salta y las autoridades locales, invita a repensar el enfoque tradicional de la crianza. En vez de tratarse de un compromiso exclusivo de los padres, la idea es que toda la comunidad se convierta en un entorno seguro y protegido para los menores.
La meta de esta iniciativa es ambiciosa: transformar las prácticas diarias, fortalecer las redes de apoyo y crear espacios donde las familias puedan encontrar orientación, información y ayuda emocional.
“Las familias requieren más que simples consejos. Necesitan lugares donde puedan sentirse acompañadas, personas que las escuchen y asesoren, y una comunidad que comparta la responsabilidad del cuidado infantil”, comenta Hernán Monath, Oficial de Protección de Derechos de UNICEF.
Construyendo una red desde el territorio
El proyecto ya está en marcha en diversos municipios de la provincia mediante la formación de promotores comunitarios especializados en crianza. Estos referentes reciben capacitación para guiar y aconsejar a las familias, identificar sus necesidades, organizar actividades comunitarias y conectar a las familias con los servicios disponibles.
La iniciativa incorpora áreas municipales, centros de salud, Centros de Promoción Infantil (CPI), jardines de infantes, escuelas, organizaciones sociales, clubes, iglesias, emisoras comunitarias y líderes barriales, buscando integrar a todos en una red de cuidado común.
La lógica es sencilla: cuanto más próximas estén las familias de quienes pueden brindarles orientación, más fácil será acceder a recursos para superar los retos diarios de la crianza.
Priorizar la escucha sobre la enseñanza
Una de las características distintivas del programa es evitar los métodos de capacitación tradicionales. En vez de impartir fórmulas, se crean espacios de diálogo donde las experiencias de las familias tienen un protagonismo esencial.
Los encuentros tratan temas como la relación y el vínculo con los niños y niñas, la gestión de emociones tanto de los pequeños como de los adultos cuidadores, el juego y otras actividades de aprendizaje, y cómo establecer límites sin recurrir a conductas agresivas, siempre desde un enfoque participativo.
La comunicación es crucial. A través de conversatorios, actividades culturales, festivales y radios comunitarias, así como materiales desarrollados especialmente para los promotores, se busca sensibilizar a la sociedad y transmitir el mensaje de una manera cercana y respetuosa con cada identidad local. Se creó un canal de WhatsApp para difundir información.
Fomentando el cuidado comunitario
La propuesta también sugiere replantear los espacios públicos. Una plaza donde se fomenta el juego, un centro de salud que ofrece actividades familiares, una escuela que organiza reuniones comunitarias o un municipio que incluye la crianza en su agenda son parte de este movimiento transformador.
Los Centros de Promoción Infantil son fundamentales como parte de las políticas públicas provinciales para el desarrollo infantil, ya que mantienen una relación constante con las familias y son uno de los principales puntos de encuentro para las actividades del programa.
Evaluando un cambio no siempre visible
El éxito del programa no se mide únicamente en cifras. Las primeras señales de cambio se observan cuando más familias participan de los encuentros, cuando las organizaciones colaboran y cuando los propios vecinos crean redes de apoyo espontáneas.
En Salta, estos cambios ya se hacen notar: 137 promotores ya finalizaron su capacitación en nueve municipios y están colaborando activamente con las familias. Además, esos municipios han firmado acuerdos para asegurar la continuidad de este trabajo e integrarlo en sus planes locales.
Con el tiempo, la meta es profunda: reducir las situaciones de violencia contra los niños, facilitar el acceso de las familias a los servicios necesarios y que toda la comunidad intervenga ante situaciones de vulnerabilidad.
Este es el rumbo de “Comunidades de Crianza”: que cada comunidad se convierta en un espacio donde criar con amor y respeto, y sin violencia, sea una responsabilidad compartida más allá del núcleo familiar.
La iniciativa ha ganado reconocimiento gracias a la visita de la embajadora de UNICEF, Natalia Oreiro, quien visitó una de las nueve comunidades en Salta, participó en actividades de lectura y dialogó sobre el cuidado en la infancia.
Su visita ayudó a dar visibilidad a esta experiencia que ya se está replicando en distintos municipios de la provincia, aunque el verdadero protagonismo permanece en las comunidades que impulsan este cambio diario.
Para continuar con estos proyectos, el apoyo solidario es esencial. Quienes deseen contribuir pueden sumarse a la campaña llamando al 0810-333-4455 o visitando unicef.org.ar/unsol. Aquellos que comiencen o aumenten su donación mensual participarán en el sorteo “Renová tu casa con Naldo”. Consulte las bases y condiciones en unsolparaloschicos.com.ar.
