Un Sueño Mundial para los Pacientes
Para millones de argentinos, el Mundial es una gran fuente de esperanza. Sin embargo, para un grupo selecto, esta esperanza se convierte en una fuerza vital mientras enfrentan duras batallas, poniendo su máximo esfuerzo, al igual que la Selección, en cada jornada.
Un Gesto que Llena de Luz y Esperanza
El luminoso corredor que lleva al Centro de Atención Integral para el Paciente Hemato-Oncológico (CAIPHO) del Hospital Garrahan refleja el sol del viernes. Aquí, Antonella Ciucio se toma una foto con símbolos patrios de Argentina. En esta conversación con Clarín, Antonella comparte la voz de los pacientes oncológicos que cuida como residente y narra su propia historia: la de una joven comprometida con la curación, que entiende que sanar no es solo tratar, sino también encontrar otras formas de apoyo y consuelo.
Relato de una Iniciativa Inspiradora
La labor de Antonella capturó la atención de otro médico, Ezequiel Wagner, quien en su cuenta de Instagram @ezequielmwagner compartió la historia inspirada en las palabras de Lautaro Martínez tras el encuentro contra Inglaterra.
Wagner compartió su sorpresa al encontrar a Antonella organizando figuritas del Mundial con los niños internados. Relató cómo, al visitar a su amiga residente, vio que, en medio de la carga laboral, ayudaba a estos pequeños a intercambiar figuritas sin riesgo para su salud. Una enfermera, visible a través de la ventana, también colaboraba en este emotivo proyecto.
El Impacto del Apoyo y la Resiliencia
En un emotivo gesto de agradecimiento, Antonella reconoce a su colega por la visibilidad que su historia ha ganado. En su cuenta de Instagram @dra.antonellaciucio, también comparte recuerdos de sus guardias, mientras refleja sobre su pronto fin de residencia en hemato-oncología pediátrica en el Garrahan, después de formarse en pediatría en el Hospital Elizalde.
Antonella expresa su orgullo por haber sido parte del Garrahan, destacando el aprendizaje adquirido al trabajar en un entorno que equilibra la excelencia académica con el trabajo en equipo, siempre orientado hacia el bienestar de los pequeños pacientes.
En su esfuerzo por ofrecer lo mejor a los niños, surgió una “medicina” especial: las figuritas del Mundial. Los jóvenes pacientes, a menudo enfrentando situaciones difíciles, encuentran en estas pequeñas cartulinas una alegría única que trasciende sus circunstancias. El personal, desde médicos hasta maestros hospitalarios, se une para fomentar actividades que les ayuden a mantenerse firmes y optimistas.
Antonella enfatiza que los chicos participan activamente en el intercambio de figuritas, con el personal mediando para facilitar estos momentos de interacción, especialmente cuando los tratamientos requieren aislamiento.
En el ambiente del hospital, durante los partidos, las áreas de internación se transforman. Las habitaciones están equipadas con televisores y acceso wi-fi, asegurando que ningún niño se pierda de la emoción del Mundial.
Mientras se preparan para la final contra España, en el CAIPHO, la misión de completar el álbum del Mundial continúa, cada figurita faltante se convierte en un motivo de alegría, en especial la tan deseada imagen de Messi, que nadie quiere cambiar.
Consciente de los desafíos emocionales de su carrera, Antonella valora poder contribuir a curar y apoyar a los niños y sus familias, celebrando los avances en hemato-oncología pediátrica, donde la esperanza de cura es tangible.
Al finalizar su residencia, Antonella planea regresar a su amada provincia de Misiones. Desde joven, siempre tuvo claro su deseo de estudiar medicina, un sueño que fue persiguiendo con fervor, incluso frente a quienes aconsejaban en contra de especializarse en oncología pediátrica.
Hoy, más convencida que nunca, Antonella se siente inspirada por la fortaleza y la alegría de los niños, afirmando que su valentía sigue siendo su mayor fuente de inspiración.
