Un vuelco inesperado ocurrió en la pesquisa sobre la muerte de una joven pareja en Rosario, tras revelarse que la principal teoría es que se trató de un femicidio seguido de suicidio.
Sophia Civarelli y Valentín Alcida, ambos de 22 años, fueron hallados sin vida en dos lugares diferentes, aproximadamente a 15 cuadras de distancia en el centro de Rosario. El incidente dejó a la comunidad impactada porque ambos eran estudiantes de psicología y recientemente habían comenzado a convivir.
Inicialmente, la fiscal Carla Ranciari de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas del Ministerio Público de la Acusación (MPA) clasificó los eventos como “muerte dudosa”. Sin embargo, el viernes por la tarde, las autoridades judiciales de Santa Fe sostuvieron que la principal suposición era que Alcida asesinó a Civarelli y luego se quitó la vida.
Esta conclusión fue alcanzada tras el análisis de los teléfonos móviles de los involucrados, los testimonios de familiares y conocidos, y la recolección de evidencias en el lugar donde se encontró a Civarelli.
En consonancia con esto, también se solicitó realizar una autopsia en el Instituto Médico Legal de Rosario bajo protocolos de femicidio, de acuerdo a fuentes del MPA.
Relato de los sucesos
Todo comenzó con la denuncia de la muerte de Alcida. A las 4 de la mañana de este viernes, un llamado al 911 informó que el joven se había lanzado desde un octavo piso en un edificio en 3 de Febrero al 1100, en la parte este de Rosario. Los servicios de emergencia llegaron al lugar y lo trasladaron al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), pero no pudieron salvarle la vida.
Pocos antes de lanzarse, Alcida llamó a la policía local y alertó sobre la situación de su pareja, quien estaba cerca.
Civarelli fue localizada sin vida en un departamento en 3 de Febrero 2400. Tenía una herida en el cuello y un cuchillo tipo Tramontina cerca de su cuerpo, sin otras heridas visibles.
La fiscal destacó otro elemento: se halló una carta de despedida de Alcida en el lugar donde encontraron a Civarelli, en la que anticipaba su muerte tras no poder salvar a su novia. Ese apartamento era donde ambos residían juntos.
“Había una nota escrita a mano por él que indicaba que su pareja se había quitado a vida y que él también decidió hacerlo al no poder salvarla. Intentó evitarlo de varias formas, sin éxito”, explicó Ranciari.
“Por esta razón fue al domicilio de una amiga y se quitó la vida tal como lo mencionó en la carta: lanzándose desde el octavo piso”, añadió la fiscal en su confirmación de la teoría más fuerte.
El médico legista que inspeccionó el escenario aseguró preliminarmente que se trataría de un suicidio, sucedido entre la tarde y noche del jueves.
“No se puede establecer que haya habido una agresión de un tercero”, afirmó Ranciari desconcertada. Posteriormente, con datos y pruebas en mano, todo se aclaró.
Testimonio revelador de una amiga
Coty, una amiga de Sophia, dio una declaración contra Alcida, describiéndolo como “muy tóxico” y que solía decir que si lo dejaba, “él se moriría”.
“Sophia me contó que él era conflictivo, y en discusiones se mostraba agresivo, pero no hacia ella, sino que se encerraba en el baño, golpeaba la pared y se lastimaba”, contó al medio local El Tres.
La amiga de la víctima fue clara respecto a la hipótesis inicial: “Sophia no se quitó la vida, fue asesinada. Ella nunca se habría suicidado, nunca”.
El trasfondo de la pareja
Con 22 años, Civarelli vivía en Villa Amelia y llegó a Rosario para cursar psicología en la Universidad Nacional de Rosario (UNR), donde conoció a Alcida.
Alcida provenía de Surgentes, una pequeña localidad en el sudoeste cordobés, y se mudó a Rosario también con el propósito de estudiar psicología.
“Qué hermoso ladrón resulté ser por tener a semejante belleza”, escribió Alcida en un comentario en la última foto que Civarelli subió a Instagram el 10 de diciembre.
La joven respondió con un cariñoso “mi amor”. Abuelos y madre también dejaron mensajes en la publicación: “Qué hermosa mi nieta” y “mi bella princesa”.
Línea 144: Ofrece asesoramiento y apoyo a personas en situación de violencia o en riesgo. Disponible las 24 horas, los 365 días del año, y con aplicación móvil gratuita.
Línea 135. El Centro de Atención al Suicida (CAS) ofrece atención anónima, gratuita y voluntaria durante 18 horas diarias, de 8 a 2 de la madrugada. Gratis desde CABA o Gran Buenos Aires, llamando al (011) 5275-1135 para el resto del país.
