Tras ser capturados por realizar carreras clandestinas en la frontera de Pinamar, conocida como La Hoya, ocho individuos recuperaron su libertad el lunes por la tarde. Así, actualmente no hay personas detenidas en este caso.
El fiscal Walter Mercuri, responsable de la Fiscalía N° 5 de Madariaga, interrogó a cuatro hombres detenidos el sábado durante un operativo sorpresa en la frontera de Pinamar.
Tres de los acusados optaron por no declarar, mientras que el cuarto afirmó que su camioneta “no participaba en carreras clandestinas”, según informó una fuente judicial a Clarín.
Un investigador aclaró que “hay videos donde se distingue el número de la patente. Las pruebas son claras”, refiriéndose a la defensa del imputado.
Los arrestados el sábado por la tarde fueron sumados a los cinco detenidos el viernes —aunque uno ya fue liberado— también durante una acción policial en La Hoya. Todos fueron llevados a la comisaría de Pinamar.
Además, durante los operativos se incautaron ocho vehículos, incluyendo Volkswagen Amarok, Ford 150 Raptor, Toyota Corolla y un cuatriciclo Yamaha YFZR 450.
Decisión judicial sobre el caso
El lunes, las audiencias ante el Juzgado de Garantías dictaminaron la liberación de los ocho arrestados. Sin embargo, el juez ordenó la retención de los vehículos secuestrados.
Los acusados fueron arrestados por infringir un artículo del Código Penal que aborda el peligro generado a terceros y, como parte del proceso, sus vehículos fueron incautados.
Es el artículo 193 bis, que estipula: “Será castigado con prisión de seis meses a tres años y prohibición especial para conducir por el doble del tiempo de la condena, el conductor que generare una situación peligrosa para la vida o integridad física de las personas al participar en una competencia de velocidad o destreza con un vehículo automotor, sin la debida autorización de la autoridad competente”.
El abogado Javier Moral, defensor de varios detenidos, conversó con Todo Noticias y expresó que “la acusación es por un delito de peligro concreto o abstracto. Se busca dar ejemplo, advirtiendo que estos actos pueden conllevar varios días de detención”.
Moral enfatizó que las detenciones “parecen excesivas, así como la confiscación de los vehículos” y criticó las operaciones de inteligencia realizadas en la frontera.
“Identificaron vehículos mediante tareas de pseudo inteligencia, pero no está claro quién los conducía. Varias personas pidieron las camionetas y detuvieron a los titulares. Aunque hay filmaciones con drones e inteligencia, debido a los vidrios polarizados no pudieron ver al conductor”, afirmó.
Operativos sorpresa en Pinamar
La policía bonaerense organizó una operación sorpresa sin precedentes en la región de la frontera de Pinamar, denominada La Hoya. Los oficiales se mezclaron con el público vestido de civil en un circuito improvisado a media tarde.
También utilizaron drones para monitorear la zona, que se extiende por varios kilómetros y está rodeada de dunas.
El lugar de estas carreras ilegales es una propiedad privada. Según fuentes municipales, los controles se efectúan al ingreso del terreno, solicitando a los conductores su documentación, principalmente licencia de conducir y seguro del vehículo.
Confiscación de vehículos
En los operativos, tanto el viernes como el sábado, se confiscaron vehículos de alta gama, todos usados específicamente para competiciones en áreas arenosas.
Los vehículos incautados incluyen dos camionetas Volkswagen Amarok, una Ford 150 Raptor, un Toyota Corolla y un cuatriciclo Yamaha YFZR 450. Además, se decomisaron vehículos tipo UTV, valorados en más de 50 mil dólares cada uno. La Ford 150 Raptor tiene un valor de US$ 140,000.
La justicia podría implementar el artículo 23 del Código Penal, que permite el decomiso de elementos usados para cometer un delito y su disposición por parte del Estado nacional, provincial o municipal. Es decir, los participantes podrían perder sus vehículos.
Las características de La Hoya
La Hoya es un sector fuera de la jurisdicción de la Municipalidad de Pinamar. Pertenece a dueños privados y está situado entre el bosque y la región conocida como La Frontera, un corredor seguro que comienza en el mar y se extiende unos 300 metros al interior. Esta área sí es controlada por el municipio.
En La Frontera suelen estacionarse diariamente numerosas camionetas 4X4 que llevan a familias y grupos de amigos. Instalan sus refugios para pasar el día antes de subir por las dunas rumbo a La Hoya.
Al no tener jurisdicción, históricamente la Municipalidad se ubica en el acceso a La Frontera para realizar controles de alcoholemia.
MG
