Acusaciones contra un influencer de lujos
Lucas Gabriel Forastieri, de 39 años y reconocido en las redes sociales como un influencer en el mundo del trading, ha sido arrestado tras ser señalado como el cerebro detrás de una estafa que generó pérdidas cercanas a los 170 mil dólares.
Inversiones fraudulentas y promesas vacías
La detención se efectuó tras las denuncias de tres personas defraudadas, quienes confiaron en Forastieri para manejar sus inversiones. El empresario ofrecía proyectos financieros basados en la compra y venta de acciones y bonos. En Instagram, donde posee 1,3 millones de seguidores, exhibía una vida ostentosa, con viajes internacionales, fotos en lujosos barrios privados y una colección de automóviles de alta gama.
En su garaje relucían vehículos como Porsche, Ferrari, Lamborghini y el exclusivo Huayra BC Roadster de Pagani Automobili, según el portal Autoblog. Forastieri era un habitual de la “Temporada de los Superautos” en Punta del Este, un evento que reúne a multimillonarios para exhibir sus prestigiosos automóviles.
En 2022, tuvo un altercado con el entonces director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), Pablo Martínez Carignano, después de grabarse en Uruguay mientras conducía un Lamborghini Aventador SVJ a 180 km/h.
La oscura verdad detrás del lujo
Hijo de Julio José Forastieri, propietario de Transportes Atlántida, Lucas trabajó en esa compañía hasta el fallecimiento de su padre. A pesar de afirmar en entrevistas que era estudiante de Economía con posgrados en Finanzas y Administración de Empresas, su nombre no figura en el registro de agentes de bolsa autorizados por la Comisión Nacional de Valores.
La pesquisa iniciada por la Fiscalía N°1 de Mercedes identificó que los problemas comenzaron en 2018. Un inversor que había invertido desde 2017 dejó de recibir los beneficios prometidos y fue convencido por Forastieri de que el dinero estaba en bonos y acciones, y que no sería prudente retirarlo.
Forastieri logró que este afectado abriera una cuenta en un banco estadounidense y le entregó cuatro cheques de los cuales dos fueron rechazados.
Este no fue su único engaño. En 2023, otro inversor le entregó capital en dólares y efectivo. Al principio recibió reembolsos, pero en pocos meses estos cesaron. Posteriormente, Forastieri propuso compensar su deuda con un departamento, que después resultó ser inexistente y ni siquiera construido.
Tras varias denuncias, el influencer fue capturado en una residencia en un barrio privado de Luján. Además de los procesos legales, surgió un perfil en Instagram donde más inversores afectados comenzaron a reunirse, anticipando posibles nuevas denuncias en los próximos días.
